TV para millennials

Millennials, TV

SnackCuando parecía que los millennials despreciaban la televisión y sólo se conectan con el mundo a través de Internet, en los Estados Unidos inicia sus transmisiones Pivot, el primer canal de TV… para millennials. Su creador es Evan Shapiro, que dirigió las señales IFC y Sundance. La programación tiene algo de anacrónica: se propone recuperar el espíritu de “la vieja MTV” (el día de su debut mostró un montaje de bandas interpretando Video Killed the Radio Star, primer tema que emitió MTV en 1981) y tiene realities, series y documentales. El canal intenta recuperar el espacio de la televisión como generadora de contenido para los jóvenes y consagra a los millennials como codiciado segmento de audiencia. Su slogan: “Es tu turno”.

La receta de una serie perfecta

Series, gráfico

Snack1. Empiece con un antihéroe: que sea hombre y que esté en la crisis de la mediana edad; que tenga un problema de salud o un recuerdo traumático; que sea grandioso en su trabajo, cualquiera que sea; que su negocio sea un microcosmos que represente el Gran Sueño Americano; que tenga un secreto; conviértalo en mujer. 2. Déle una familia: puede ser sanguínea, laboral o de amigos. 3. Ubique la historia en el final de alguna era. 4. Haga que el héroe tenga un mentor o un protegido. 5. Agregue una némesis que cuente con sus propios problemas. 6. Inserte episodios puntuales que se desvíen de la trama principal. 7. Ponga una droga. 8. Sexo sexo sexo. 9. Estilice la violencia. 10. Que el drama tenga un asunto grave de salud, un cadáver oculto, una escena de fiesta, una gran explosión. 11. Ponga referencias literarias. 12. Haga que nadie esté a salvo. 13. No se olvide de la comedia.

La TV del futuro

Una revolución silenciosa se está organizando en nuestros livings: desde el nacimiento del streaming hasta la muerte de la tanda publicitaria, la nueva Era Dorada de la TV pone en pantalla la mejor narrativa de nuestros tiempos.

El fenómeno de Netflix

House of Cards

// Por Nicolás Artusi

La última batalla de la Humanidad no será por un país, una isla o un continente: será por un sillón. Con su prematuro rigor castrense, la tele normalizaba los horarios del living: a la mañana, dibujitos o el didactismo práctico de Telescuela técnica; a la tardecita, noticieros y comedias familiares; a la noche, unitarios serios, siempre amparados en la fiscalización adulta porque “la permanencia de los niños frente al televisor queda bajo la exclusiva responsabilidad de sus señores padres”. Varios años después, la era de las cuatro pantallas (televisor, computadora, tableta, celular) multiplica las imágenes en un loop infinito y la conquista del sofá será para el que responda a la demanda de la época: “Ver eso que quiero. ¡Y lo quiero ya!”. Si en la ficción animada de Los Supersónicos se imaginaba un futuro espacial con televisores como cuadros que se colgarían de las paredes, la realidad superó las fantasías más improbables: la TV es ubicua y omnipresente. Uno puede mirar viejos capítulos de Friends o nuevos episodios de Mad Men cuando, como y donde quiera. El sillón es el centro del imperio doméstico y el devoto catódico puede ver cómo se volvió arcaica la más fabulosa promesa de lealtad televisiva de todos los tiempos: “La semana que viene, a la misma hora, en el mismo canal”.  Sigue leyendo

Mujercitas siglo XXI

Con sus trastornos de ansiedad, sexo rápido, empleos mal pagos y ambiciones artísticas, la serie “Girls” es el manifiesto televisivo definitivo de los millennials, “la generación malcriada que quiere cambiar el mundo”.

Televisión: el furor por la serie “Girls”

Girls

// Por Nicolás Artusi

“Nunca hago el amor con desconocidos. Quizá sepa que son malos, pero por lo menos los conozco”: con la cruda impunidad de la que se sabe sinuosa, Hannah se disculpa antes de sacarse la ropa… frente a un desconocido. Hannah, la del nombre palíndromo, se da vuelta sin complejos y se regodea en la autoconsciencia generacional: a los 26 años, es el personaje principal de Girls (domingos a las 22 por HBO), el último fenómeno de época de la cultura pop, y alter ego de Lena Dunham, actriz, guionista y directora de la serie que funciona como reverso perfecto de Sex and the City: si en la década pasada las cuatro amigas de Manhattan descubrían el orgasmo aunque se tapaban púdicas con una sábana de algodón egipcio, en su lobotomía consumista y en su fetichismo por los zapatos de diseñador, perdieron todo rastro pedestre. Diez años después, las cuatro girls de Brooklyn ostentan la celulitis como triunfo de género, se pasean destetadas por el living cuando no se visten con retazos de feria americana y pliegan una bisagra que las separa de sus antecesoras: ahí donde aquellas corrían detrás del macho alfa (¡diez años de reverencias al soberbio Mr. Big!), éstas desprecian al hombre promedio, ya no por autoritario o misógino: por pusilánimeSigue leyendo

El paraíso de los guionistas

Expulsados del cine taquillero, los autores se refugiaron en las series, quizá la última forma de arte capaz de contar la vida.

Escenarios: la Era Dorada de la televisión

Treme

// Por Nicolás Artusi / Nueva York

La Gran Novela Americana se está escribiendo en la televisión”: el mito fundacional de la cultura anglo, aquel que resume el espíritu de una época y la trascendencia universal del hombre de a pie, ya no está cosido a hilo sino que rueda en el horario central. “A menudo se compara lo que hago con una gran novela épica”, confirma Terence Winter, creador de la serie Boardwalk Empire, que narra los turbulentos días de la Ley Seca en Atlantic City y que estrena su tercera temporada el 14 de octubre por HBO. Hace unos años, Winter fue el guionista de Los Soprano, el drama que interpretó el zeitgeist del fin de siglo en la neurosis de un mafioso atormentado y que alguna vez fue considerado “el programa de TV definitivo”. “Escribo historias que narran una épica profunda durante docenas de horas y la habilidad de contar una historia en forma honesta es algo extraordinario que hoy ofrece el cable”, dice Winter a Ñ, durante el estreno de los nuevos episodios en Nueva York. Si es cierto que la “sala de escritores” de la TV se convirtió en el refugio de los guionistas, expulsados del cine por sus elefantiásicas exigencias de taquilla, los estudiosos de la narrativa de calidad aseguran que las series ya son la última forma de arte.  Sigue leyendo

El imperio de Steve Buscemi

Encarna a un implacable capomafia en “Boardwalk Empire”, la serie producida por Scorsese que va por su tercera temporada. Por qué hoy la tele le gana al cine, según este ícono del cine independiente.

Entrevista con Steve Buscemi

Steve Buscemi

// Por Nicolás Artusi / Nueva York

Bajo una llovizna impiadosa, el capomafia y su protegido mantienen una conversación de gravedad elegíaca hasta que el mayor mete la mano derecha en el bolsillo izquierdo del saco, empuña una pistola, apunta a la cabeza del menor y dispara. Tragedia griega en la Atlantic City de los años ’20. En la escena final de la segunda temporada de la serie Boardwalk Empire, la televisión se vuelve todo lo seria que puede ser, en su ambición por contar la Gran Novela Americana ya no en palabras sino en imágenes. Y la frase del mafioso Enoch “Nucky” Thompson, en la cascada voz del actor Steve Buscemi, adquiere resonancias bíblicas a la vez que se gana un lugar en el Libro Sagrado de la Televisión: “No busco el perdón”. El padre mató al hijo.  Sigue leyendo

Delivery de series y películas

HBO GO

SnackTelevisión premium para llevar: eso es HBO Go, el servicio que hace unas cuantas temporadas existe en los Estados Unidos y ahora llega a la Argentina. La plataforma confirma el nuevo modo de consumo televisivo en el mundo: a pedido, en el horario que elija el consumidor y con la computadora como epicentro del entretenimiento casero. Por ahora sólo está disponible para abonados de DirecTV (prometieron que, en unos meses, también para clientes de Cablevisión). Con HBO GO, los suscriptores de HBO/MAX podrán acceder por Internet y mirar online películas, series, shows y programas especiales del canal en sus computadoras, desde donde quiera que estén. El servicio superó la prueba del cliente exigente (o sea, yo): con una buena conexión a Internet, funciona excelente, sin cortes y con definición HD. Ah, incluye una biblioteca de series: están todas las temporadas de The Wire, por ejemplo. No me despego de la compu.

Apagón, caos y cacerolazo

“Vivíamos en un mundo de electricidad, dependíamos de ella para todo y cuando se fue todo dejó de funcionar. No estábamos preparados. El miedo y la confusión dieron lugar al pánico”: así empieza Revolution, la serie producida por J.J. Abrams que se propone (¡al fin!) como la esperada sucesora de Lost y que cuenta las penurias de un mundo donde ya no existe la energía eléctrica. Apagón, caos y cacerolazo: Revolution transcurre en un futuro post-apocalíptico donde, hace quince años, un fenómeno desconocido dejó inservible todo aparato eléctrico, desde computadoras hasta motores de autos. La gente debe adaptarse a un mundo sin tecnología, y bajo el control de milicias formadas ante la caída de los gobiernos centrales.

Números en rojo

Es la cantidad de muertes registradas en las cinco temporadas de “Breaking Bad”, la más maravillosa serie de televisión.

Los ocho episodios finales se empiezan a filmar en noviembre y se pondrán en el aire recién a mediados del año que viene. #ansiedad