El mirón invisible

“Sleep No More”: en un hotel neoyorquino, espectadores enmascarados e inmersos en la escena como fantasmas asisten a una versión de “Macbeth” que es furor del off Broadway.

// Por Nicolás Artusi / Nueva York

“Espíritus, ¡vengan a mí!”: en silencio, el grito se vuelve atronador. Ya presa de la locura, Lady Macbeth tiene las manos enrojecidas y, en la impúdica cercanía con el público, el realismo deja paso a la duda: ¿ketchup o sangre? En Manhattan, el Hotel McKittrick es escenario de la experiencia insólita: cinco pisos ambientados en la sombría Escocia de los años ’30; casi noventa habitaciones; una veintena de actores. Y los espectadores, enmascarados con tétricas caretas venecianas, recorren todos los espacios, como fisgones mudos: es la atmósfera asfixiante y alucinante de Sleep No More, la obra de “teatro inmersivo” que termina el 30 de junio después de haberse convertido en el éxito inesperado del off Broadway con su versión libre de Macbeth que remixa Shakespeare con Hitchcock, y que resume dos taras de la modernidad: el voyeurismo compulsivo y la ansiedad por suponer que lo mejor siempre está ocurriendo en otro lado.  Sigue leyendo