El tatuaje es la nueva ropa

New York Mag Fall Fashion

Snack“Los tatuajes ahora son, indiscutiblemente, el frente y el centro de la moda, un accesorio indispensable que incluso hasta ocupa el lugar de la ropa”: el diagnóstico de la revista New York en su Fashion Issue es contundente: por primera vez en la historia los tatuajes se volvieron masivos y una expresión cultural de la época. Ya no son subversivos ni transgresores. El súper diseñador Marc Jacobs fue elegido como figura central del “september issue” pero no para hablar de su ropa: para explicar sus tatuajes. “Los tatuajes son tan deseados y admirados como un bolso Céline y unos zapatos Prada”. Son una manifestación generacional, que llega a las madres de familia y los altos ejecutivos. “¿Mis hijas querrán tatuarse cuando sean grandes?”, se pregunta la periodista: “Probablemente no, sus padres ya lo hicieron”.

Y se pusieron los pantalones

Sucesor del calzón y símbolo del poder y la masculinidad, el pantalón tardó casi 200 años en ingresar al armario de las mujeres. La historiadora feminista Christine Bard exhumó los archivos de la moda y analizó la politización de la vestimenta.

Una prenda con profundo significado social y cultural

// Por Nicolás Artusi

“Y en su casa, ¿quién tiene puestos los pantalones?”: la picaresca nacional, en la recurrencia de chistes sobre maridos, esposas y suegras, naturalizó una certeza que, ya en la época de la Revolución Francesa, le asignaba una interpretación política a la prenda: “Quien calzón tiene, poder tiene”, se decía. Los menos favorecidos estaban, literal y simbólicamente, con las nalgas al aire. Los nuevos estudios del vestido confirman que el traje no sólo refleja un orden social sino que lo crea y permite, sobre todo, el control de los individuos. Sucesor del púdico calzón, y símbolo del poder y la masculinidad, el pantalón tardó siglos en ingresar al armario de las mujeres, sometidas a la estrechez del corset y el miriñaque. Si es cierto que “la ropa masculina también es un artificio, pero un artificio más cómodo y simple: está hecho para favorecer la acción, no para entorpecerla”, durante generaciones las mujeres estuvieron privadas de derechos y con el pantalón prohibido. En su brillante libro Historia política del pantalón, ilustrado en su portada con la foto del primer traje sastre femenino confeccionado por Yves Saint Laurent (¡recién en 1967!), la historiadora francesa Christine Bard exhuma los anales de la moda, disecciona la politización de la vestimenta y arriesga: “El pantalón es el marcador de sexo y género más importante para la historia occidental de los dos últimos siglos”.  Sigue leyendo

Estilo Chiche Gelblung

El padrino del periodismo debate cuestiones fundamentales para la elegancia masculina y emprende una lucha contra el beige. Amores y odios de un hombre que hace sociología popular de la moda y se rebela contra los zapatos sin medias.

// Por Nicolás Artusi

La última batalla de los próceres del periodismo será contra un color: si Tom Wolfe definió el más mediocre ejercicio de la profesión como “periodismo beige”, Chiche Gelblung sueña con un mundo sin marroncitos.

“El marrón es la muerte. El color de los cajones fúnebres. Un tono que hay que abolir”, se indigna Chiche, y, dos segundos después, dirá: “tamo’ jodidos”, la muletilla que repite a mitad de camino entre la resignación del superado y el eructo reprimido. Años después de que un protocolo periodístico impusiera sus rankings de los mejor y peor vestidos para cada festejo social, Gelblung confecciona sus propias listas y se obsesiona con el tema: “El estilo”. En el blog Mundo Chiche (en http://www.minutouno.com) postulará su Diccionario fashion de errores frecuentes y, aun más que la combinación de jeans y zapatos (“un engendro mutante”), se indignará ante el pie masculino: “El calor no es excusa para el horror”. Si es cierto que, al decir de Wolfe, no hay ninguna ley sobre que el narrador tenga que hablar en beige, o en el dialecto de los malos periodistas, tampoco hay alguna que imponga el monocromo: en la esquina de Cabildo y Juramento, Gelblung mide tres metros en el cartelón de la joyería que “respeta el valor de tus afectos” y, aunque la combinación de camisa amarilla y corbata verde lo haga parecer engalanado para la fecha patria de Brasil, él posa con la actitud de un Chiche bombón.  Sigue leyendo

Salvando el mundo con estilo

Una muestra en el Metropolitan de Nueva York devela cómo los superhéroes y sus trajes corporizan las metáforas sociales del siglo XX.

// Por Nicolás Artusi / Desde Nueva York

Cuando tenés siete años, una toalla te puede cambiar la vida: te la anudás al cuello y te convertís en Superman.

Ahora, un juego de espejos engaña la vista y el anodino ambo de Clark Kent, modelo de “hombre beige”, se transforma en una calza prieta mientras la malla desteñida de La Mujer Maravilla confirma cierta dejadez en los hábitos higiénicos del superhéroe, lo que podría ser otro síntoma de sus problemas de autopercepción: “¡Me pongo estos anteojos y nadie me reconoce!”. Mientras las esculturas grecorromanas se exhiben impúdicas en sus músculos sobrehumanos, los fondos del Metropolitan Museum of Art de Nueva York se convierten en una Baticueva con la muestra Superheroes: Fashion and Fantasy, que devela cómo el paladín fue usado para corporizar metáforas sociales y realidades políticas.  Sigue leyendo

Furor por la década del ’60

El éxito de Mad Men logró un revival de la década del ’60: junto con su línea de ropa inspirada en Don Draper, la marca Banana Republic lanzó una ambiciosa campaña titulada Secretos para conseguir el estilo Mad Men en el mundo moderno. Dividida en episodios como Viajes, Cultura, Comidas o Bebidas, la campaña se enfoca en el rescate de los valores del consumo de los años ’60: objetos más nobles y durables, experiencias de lujo cercanas y hedonismo cotidiano. También se incluyen consejos concretos como darle un tono vintage a las fotos con aplicaciones como Instamatic o Hipstamatic, recuperar los viejos vinilos y entregarse al “renacimiento de lo cool”.