La hora de comer

Breakfast club

Snack“No importa qué comas: lo que importa es cuándo”: ésta es la principal conclusión de un amplio estudio sobre hábitos alimenticios realizado en los Estados Unidos y que consagra al desayuno como el rey de las comidas. Según los investigadores del instituto Salk, la TV fue la responsable de convertir la cena en la comida más importante del día. Y eso no es bueno para los ciclos metabólicos (los órganos trabajan más a la noche, durante nuestro descanso). Algunos números: el efecto positivo para la salud de la comida baja un 1,7% a cada hora que pasa del día; la cena es un 15,9% menos saludable que el desayuno; la gente que no desayuna come un 6,8% más durante el día que aquel que desayuna bien; el domingo es el día en que peor se come: 1,5 más cupcakes que un día laboral o 1,6 cervezas más que un martes.

¿Carne o pasta? Igual de horribles

Avión, comida

SnackHace más de 90 años que existen vuelos comerciales: nueve décadas en los que los pasajeros se quejan de la comida de los aviones. ¿Por qué avanzó tanto el confort o el entretenimiento de una aerolínea pero la comida sigue siendo horrible? Nuevas investigaciones científicas ofrecen algunas respuestas. A 10.000 metros de altura, el sentido del gusto se distorsiona. El problema es la falta de humedad: las cabinas están presurizadas con apenas un 4% para evitar la corrosión de los materiales. Esto seca las mucosas… y la comida. Además, toda la comida es preparada varios días antes, congelada y calentada en hornos. Y según un estudio del Allbright College, el sopor de un vuelo conspira contra el disfrute de la comida. Resecamiento. Congelamiento. Aburrimiento. Las nuevas tendencias se inclinan por menúes como el hindú, con sabores penetrantes capaces de cruzar las fronteras de la nariz.

La comida en la era 2.0

Comida, Edelman

SnackLa imagen clásica de la mamá preparando la comida para la familia mientras el padre regresa del trabajo está desvaneciéndose rápidamente. La madre pasó de hacer el pan a quien lo trae al hogar, convirtiéndose en el único o principal sostén de la familia en el 40 % de los hogares en los Estados Unidos solamente. A su vez, el 75% de los padres dicen que están más involucrados en la crianza de sus hijos que lo que estaban sus padres. El estudio America’s Kitchens: Redefining Roles and Values se propone investigar las nuevas reglas de socialización de la comida: los roles cambiaron, las redes sociales se convirtieron en un canal de entrada para los alimentos y los millennials guían las pautas de consumo de la familia.

Sommelier de alfajores

Alfajor

SnackMás de 5 millones por día: ésta es la cantidad de alfajores que se venden en la Argentina. Cada argentino consume un kilo de alfajor por año (lo mismo que el café) y hay 100 empresas productoras. La enteradísima revista Monocle eligió a nuestros Havanna como la “mejor pastelería” del mundo en su edición especial de Food & Entertainment. Mientras tanto, un alfajómano confeso se declara como “sommelier de alfajores”: se llama Daniel Belvedere, es autor de un blog que es referencia absoluta en la materia y habló en el programa Brunch. Un debate nacional: “Con la suba de los precios de las materias primas en los últimos años, muchas marcas cambiaron el baño de chocolate por el baño de repostería, que no es feo pero no es lo mismo”.

La comida como entretenimiento

Gourmand

Snack“La comida es el nuevo rock & roll”, publicó hace unas semanas el diario The Washington Post. En su último número, la siempre enterada revista Monocle recorre el mismo camino, en su primer especial titulado “Food & Entertainment”. El diagnóstico es similar: la comida dejó de ser un placer o un instrumento de supervivencia para convertirse en un objeto de la industria cultural. “El descubrimiento de nuevos restaurantes provoca la misma emoción que, antes, el hallazgo de una banda nueva. Nos definimos a través del gusto por platos o cocineros. Nuestras ‘dietas’ reflejan nuestras preferencias y políticas”, se escribió. ¿Por qué el éxito de la comida como entretenimiento? En plena era de lo virtual, es una experiencia sensual que no puede ser digitalizada.