Dimensión desconocida

Habla Goggi, el bajista de Sigur Ros, una banda del más allá donde los músicos se sienten mediums.

// Por Nicolás Artusi

Música para tirarse al vacío o canciones para flotar: Tom Cruise se despeina en la terraza de un rascacielos en Vanilla Sky, con la misma pulsión inconsciente del que se asoma a la baranda de un balcón: saltar. Y lo que se oye es Sigur Rós, el soundtrack perfecto para la aventura onírica, tocando la canción que resume su “espíritu”: The Nothing Song¿Qué hace un islandés cuando se aburre? Nada. Sigur Rós nació en agosto de 1994, el mismo día que Sigurrós (o “Victoria Rosa”), la hermanita del cantante Jónsi. Y desde entonces, ofreció su rock insular sólo a una camarilla de entendidos, abusó de su “imagen de personas serias y ausentes”, al decir de Jónsi, y le esquivó a la masividad hasta Takk (“Gracias”), el disco sindicado como el más “popular y fácil” de Sigur Rós. “Le tendrías que preguntar a la discográfica si es el más popular”, le dice al Sí! el bajista Georg Hólm (29, alias “Goggi”), por teléfono y en inglés. “Pero, sí: probablemente sea el más fácil”.  Sigue leyendo

“No somos estrellas de rock”

Arctic Monkeys: a los 21, los inglesitos se niegan a la fama total y quieren seguir siendo gente como uno.

// Por Nicolás Artusi / Desde Filadelfia

“Ahora somos menos ingenuos”, concede Alex Turner, el cantante de Arctic Monkeys, declarada “la banda inglesa del siglo” (bué, de lo que va de él) y ésta será la confesión más amarga sobre su vida después del éxito. Junto al bajista Nick O’Malley sostiene una ilusión de pureza pre-paparazzi: el mito dice que, estén donde estén en el mundo, ellos se obligan a recordar cómo era todo a los 17 y cómo es ahora, cuatro años después: “Somos menos ingenuos”. “A los 17, supongo que éramos más vulnerables también”. “Pero no maduramos tanto desde entonces, probablemente no estemos tan lejos de ahí”. “Entonces tal vez seamos igualmente vulnerables”.  Sigue leyendo