El auto del siglo XXI: las ruedas sobre la tierra

“El dice que quiere permutar su viejo cacharro por uno de nuestros nuevos autos sin conductor”.

“El diseño de autos se está moviendo de manera frenética, mientras el auto se enfrenta a los mayores cambios sociales y tecnológicos desde su invención, hace más de un siglo”: lo dice el supercapo Dale Harrow, profesor del Royal College of Art de Londres, líder del equipo de Diseño de Vehículos. ¿Un frenesí por el movimiento? Hasta ahora, la gente mantenía con sus coches una relación basada en ideas míticas de velocidad, libertad y lujo. Pero mientras el mundo nos queda cada vez más pequeño, el nuevo siglo trae otros paradigmas. Entonces, ¿cómo serán los autos?  Sigue leyendo

Azul, como el mar azul

Fanáticos de los Pitufos o viajeros anhelantes del planeta Pandora: quienes saben de estas cosas dicen que el azul es “fresco, tranquilizante y se lo asocia con la mente”. Omm. Con la cabeza fría, los ingenieros de Ford investigaron la influencia de los colores en el interior de los autos para lograr una mayor conexión emocional con el conductor. Y descubrieron que el tono “azul hielo” (“blue ice”) ayuda a conducir en un estado de alerta. La explicación es más científica que esotérica: el cerebro humano no ve el color sino que reconoce la luz y, así, ciertas combinaciones de luz disparan encimas cerebrales que provocan respuestas emocionales como tranquilidad, estrés, felicidad o nerviosismo. Lo explica Mahendra Dassanayake, jefe de Diseño Técnico de Ford: “Si el nivel de luz azul es el correcto, se activa una enzima muy conocida llamada melatonina que mantiene al conductor en un estado de alerta y atención”.  Sigue leyendo

Escapá de los embotellamientos

Detenidos, congelados, embotellados: la pesadilla del futuro inmediato tomará la forma de una autopista eterna, donde se casarán parejas y nacerán niños mientras el tráfico esté detenido. Con su precisión feroz, la estadística dice que los conductores pierden un 30% de su tiempo en situaciones de tráfico cargado. Si Julio Cortázar imaginó un mañana varado en su novela Los autonautas de la cosmopista (donde “Parkinglandia” se codiciaba como el Paraíso), la tecnología puede ofrecer un consuelo. Se llama Asistente de Embotellamientos y es un sistema inteligente de conducción que los ingenieros de Ford están craneando: puro cruce de datos en tiempos de satélites omnipresentes, usa los radares y las cámaras de tránsito para mantener una distancia prudente con otros autos, controlar la dirección para seguir en el carril correcto y advertirle al conductor que cinco cuadras más adelante el tránsito está detenido. Recalculando.  Sigue leyendo

El auto que te escucha

La “generación pulgar” pronto podría descubrir que sus dedos se vuelven obsoletos: si la última novedad de los teléfonos inteligentes es la amable señorita que atiende las necesidades de su dueño, los autos también responden a la voz de su conductor: “Bajá el aire acondicionado” o “poné un tema de Frank Sinatra”. Ni milagro ni ciencia ficción: el invento se llama V2C y es, ni más ni menos, un sistema que permite controlar distintas funciones del vehículo sin usar las manos. Un micrófono incorporado en el sistema central del auto detecta las órdenes de voz (¡de vos!) y cambia la sintonía de la radio o controla la temperatura.  Sigue leyendo