El deporte como verdadero esperanto

Arabia futbol

EL FUTBOL, UN FUROR UN ARABIA.

Líneas de tiempo: corresponsal cultural

¿Cómo se dice gol en árabe? Aunque la celebración inminente del Mundial en Rusia nos impida aún imaginar el de Qatar (no se piensa en el verano cuando cae la nieve, dice el poeta), algunos previsores ya están estudiando el idioma. El deporte, ese lugar en el que el hombre se enfrenta no sólo al hombre sino a la resistencia de las cosas, como dijo Roland Barthes, es una de las industrias de entretenimiento más importantes del mundo: ya no sólo se trata de competencia o autosuperación sino de soft power, el poder blando de los artefactos culturales. Por eso, la noticia de que As, el periódico deportivo más popular de España, lanza una nueva edición en árabe dice mucho del fútbol como espectáculo: cuatro años antes de Qatar 2022, y ahí donde los equipos se convierten en franquicias de explotación mundial, el diario se traduce al idioma de Mahoma con un lema indiscutible: “El deporte es el verdadero esperanto”.  Sigue leyendo

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El café, un abrigo para el que pasa frío

Cafe pendiente

EN NAPOLES, BUENOS AIRES O NUEVA YORK, UN CAFE PENDIENTE.

Líneas de tiempo: corresponsal cultural

Un parroquiano toma un café en un bar, pero paga dos. El café que queda pago es un “café pendiente”. El dueño lleva la cuenta y cuando llega hasta la puerta una persona muy pobre, que se asoma y hace tímida la pregunta (“¿le queda algún café pendiente?”), se le sirve y así todo el día. Si es cierto que cualquier hombre merece sentirse señor por un rato, y en ese señorío se incluye tomar un café y hojear un diario aunque no pueda pagarlos, el del café pendiente es un gesto simple y revolucionario para esta época egoísta porque depende de sólo una cosa: la amabilidad de un extraño. La idea nació hace más de un siglo en el sur de Italia, donde se conoce como caffè sospeso, y así se llama el documental que acaba de estrenarse en Netflix: un viaje entre Nápoles, Buenos Aires y Nueva York, tres ciudades en las que se repite un saber popular que, para mí, es una filosofía de vida: “Un café puede alegrar a la gente”.  Sigue leyendo

Cuánto tiempo hemos sido uno los dos

Perdón

“PERDON”, DE IDA HEGAZI HOYER.

Líneas de tiempo: corresponsal cultural

Ella tiene veinte años, es maestra jardinera y conoce a Sebastian (¿o se llama Daniel?) en la playa; él tiene veinticinco, es estudiante de Filosofía, alto, flaco, solo y hermoso, y la seduce con palabras rebuscadas. El flechazo es inmediato y él envuelve el dedo anular de ella con un anillo de hilo de pescar. “Noté enseguida que era un anillo incómodo, un anillo que iba a molestarme, pero tú decías que era fuerte, más fuerte que el oro, más fuerte que la sangre, que ya no había ni un tú ni un yo”, escribe ella. Repleta de incomodidades y molestias, esta larga carta de una joven enamorada a su novio es Perdón, la extraordinaria novela de la escritora noruega Ida Hegazi Høyer que ganó el Premio de Literatura de la Unión Europea y que acaba de publicarse acá: una dolorosísima confesión sobre el amor tóxico, aunque es probable que cuando duela tanto eso sea cualquier cosa menos amor.  Sigue leyendo

Canciones que llaman las cosas por su pronombre

Universal Love

LOS ARTISTAS DE “UNIVERSAL LOVE”.

Líneas de tiempo: corresponsal cultural

El secreto está en el pronombre. La muy pudorosa segunda persona del singular () siempre fue la preferida a la hora de cantar sobre el amor que no se atrevía a decir su nombre. Pero los tiempos están cambiando y ahí donde antes decía ella ahora dice él: el tema She’s Funny That Way, un clásico del cancionero popular norteamericano grabado en 1929, se rebautizó como He’s Funny That Way y la voz rasposa de Bob Dylan declara su amor por un hombre que está loco por él. Es la primera canción de Universal Love, un disco recién editado que reversiona grandes éxitos de la música pop en clave gay y que fue producido por el hotel MGM Resorts de Las Vegas: estas canciones de boda actualizadas serán la banda de sonido para los casamientos homosexuales, que ya son la tercera parte de todos los matrimonios que se celebran en los casinos.  Sigue leyendo

Los gritos del silencio

Junot Díaz

JUNOT DIAZ.

F5: después de publicar esta carta, el propio Junot Díaz fue acusado de abuso por varias mujeres y debió renunciar al comité que entrega el premio Pulitzer.

Líneas de tiempo: corresponsal cultural

“Más que ser dominicano, más que ser inmigrante, más que ser incluso descendiente de africanos, mi violación me definió. Gasté más energía escapando de eso que la que gasté viviendo”. En pocas palabras, el escritor Junot Díaz pone en blanco sobre negro uno de los temas más dolorosos de la época: el abuso de menores. “Me cagó la infancia. Me cagó la adolescencia. Me cagó la vida entera”, escribe en El silencio, una carta abierta publicada hace pocos números en la revista The New Yorker. Si con su novela La maravillosa vida breve de Óscar Wao, ganadora de los premios Pulitzer y National Book Critics Circle hace justo diez años, supo dar voz al típico nerd de gueto que parece condenado a una existencia de insultos y burlas, ahora describe el abuso en primera persona. “Sí, me pasó a mí”, confiesa: “Nunca le dije a nadie lo que había sucedido, pero ahora te lo cuento a vos. Y a cualquiera que quiera escuchar”.  Sigue leyendo

La ciudad luminosa

Montevideo

ILUSTRACION: NICOLAS BOLASINI.

Souvenir: recuerdos de viaje

En busca del tiempo perdido, un aluvión de porteños nostálgicos cruzan el río. “No estoy de acuerdo con eso de que Montevideo es como Buenos Aires hace treinta años”, me dice durante una charla de café uno de los actores uruguayos más famosos en la Argentina. Yo tampoco. La ciudad que, orgullosa del mar y del río, puso balnearios ahí donde nosotros amontonamos contenedores portuarios tiene méritos que exceden la comparación mezquina. “Es una ciudad con sus propios tiempos”, me retruca él, que justamente se hizo conocido gracias a una publicidad en la que estaba congelado en la década del 80. Tiene razón. Los porteños somos paternalistas con Montevideo: nunca terminamos de tomarla en serio y, como narcisistas irrecuperables, la definimos a partir de nosotros mismos, en un soliloquio interminable de yo, me, mi, conmigo.  Sigue leyendo

Vaffanculo: no cualquier queso es mozzarella

Pizza italiana

LA TIPICA PIZZA ITALIANA.

Líneas de tiempo: corresponsal cultural

“No estamos ofendidos, en realidad estamos vomitando”: así se desahoga un tal Alessandro en Twitter, la red social de la catarsis. Es el mensaje fijado arriba de todo en la cuenta @ItalianComments, uno de mis últimos favoritos: un sitio donde los italianos locos por la comida se quejan de lo mal que se preparan sus platos alrededor del mundo. Porca miseria: esa pizza no puede llevar ananá y ese minestrone parece más un engrudo que una sopa. Si es cierto que en esta época nos la pasamos hablando de comida más que cocinando o comiendo bien, como dijo el antropólogo gastronómico Michael Pollan, y que para los italianos hablar de cocina es un juego que se toma muy en serio, este vomitorio colectivo parece una olla a presión: enojadísimos por las aberraciones culinarias que se cometen en nombre de su tradición, los mensajes pasan del inglés al italiano y de las minúsculas a las mayúsculas, lo que en Internet equivale a HABLAR GRITANDO.  Sigue leyendo

Cualquier niña puede convertirse en una mujer maravilla

Mujer Maravilla

MUJER MARAVILLA.

Líneas de tiempo: corresponsal cultural

“Pelea como una guerrera”: es el consejo más importante de la heroína amazona a su amiga humana. En la isla de Themyscira, la princesa Diana está ansiosa por demostrar su valentía pero, cuando le llega la oportunidad, arruina todo para salvar a una simple mortal llamada Alia. Bueno, no tan simple: Alia es una warbringer, una descendiente lejana de Helena de Troya, y en las manos de ambas estará la salvación o el apocalipsis. Ésta es la trama de Wonder Woman Warbringer, una novela recién publicada acá que reescribe la historia de la eterna Mujer Maravilla y que supone una pequeña revolución en la literatura juvenil: a tono con la época, las mujeres ya no esperan el auxilio de un superhéroe masculino que llegue volando cada vez que escuche un desesperado “y ahora… ¿quién podrá ayudarme?”.  Sigue leyendo

Una luz al final del túnel

Newark 2

ILUSTRACION: NICOLAS BOLASINI.

Souvenir: recuerdos de viaje

Es la medianoche y el tren va casi vacío. Vuelvo desde Filadelfia a Nueva York después de un recital de rock y el traqueteo apenas despabila la modorra. En Trenton, la estación de la ciudad que se acuesta sobre el río Delaware, sube un matrimonio de mediana edad, los típicos blancos-anglosajones-protestantes del suburbio norteamericano salvo por un detalle: él, un cuarentón de mandíbula cuadrada y hombros fuertes, lleva un vestido negro con pedrería brillante y una peluca lacia que llega hasta la cintura; ella, una rubia de piel traslúcida, usa un traje de oficinista gris, con corbata bien anudada y zapatos lustrados. Imagino que van hacia alguna rumba en un club de Manhattan donde ellos se vistan de ellas y viceversa. Y aunque en esta noche en medio de la nada todos los gatos sean pardos (como en cualquier noche de cualquier lado) y el tren vaya casi vacío, desde otro vagón viene corriendo un negro con una Biblia en la mano que se detiene a centímetros de la pareja, lo justo para gritarles: “¡Dios los salve!”.  Sigue leyendo

La empanada como cuestión de estado

Empanadas

LA FILOSOFIA DE LA GASTRONOMIA RIOPLATENSE.

Líneas de tiempo: corresponsal cultural

En una reunión con gobernadores, Sarmiento se enfrascó en una pelea legendaria: la soberanía de la empanada. El sanjuanino destacó la suya y después, uno por uno, los demás defendieron la propia como la empanada definitiva, ponderando el jugo de las salteñas, el ajo de las tucumanas y las pasas de uva de las cordobesas. La reunión se convirtió en una olla a presión hasta que Sarmiento dijo: “Señores, para hacer valer cada uno la empanada de su predilección hemos hecho caso omiso de la empanada nacional. Esta discusión es un trozo de historia argentina, pues mucha de la sangre que hemos derramado ha sido para defender cada uno su empanada”. La anécdota es una de las muchísimas que aparecen en Filosofía gourmet, un nutritivo libro escrito por Mariano Carou, ganador del Premio Heterónimos de Ensayo que, con el subtítulo Apuntes para una gastrosofía rioplatense, se propone una misión de época: pensar sobre lo que comemos y así entender cómo somos.  Sigue leyendo