No hay nostalgia peor que añorar lo que nunca jamás se vivió

The 1975

THE 1975.

Líneas de tiempo: corresponsal cultural

Ni la caída de Saigón ni la bancarrota de la ciudad de Nueva York ni la independencia de Cabo Verde ni la desaparición de Jimmy Hoffa ni la separación de Sui Generis dicen demasiado al músico que, sin embargo, está tan obsesionado con el año en que pasaron todas esas cosas que así bautizó a su banda de rock: The 1975. Aunque nació catorce años más tarde, en la áspera Manchester de 1989, el cantante Matt Healy comparte con otros de su edad una misma obsesión de época: la nostalgia por aquello que no vivió. La semana que viene, cuando el grupo The 1975 toque por primera vez en el festival Lollapalooza que se realiza en la Argentina, un túnel del tiempo conducirá a los músicos y al público hasta un limbo generacional: arriba y abajo del escenario se oirá el grito pelado de los millennials setentistas.  Sigue leyendo

Orgullo, prejuicio y zombies en la serie más oscura de la temporada

Taboo

TOM HARDY EN “TABOO”.

Líneas de tiempo: corresponsal cultural

El muerto que camina: aun sin ser un zombie, James Keziah Delaney parece recién salido de la tumba. Cuando toda la mugrienta y embarrada Londres de 1814 lo daba por perdido, él vuelve de un destierro en África para vengar la muerte de su padre y, en la faena, recuperar lo que es suyo por herencia. Tiene el cuerpo estampado con tatuajes tribales, el ojo izquierdo cruzado por una cicatriz profunda, la voz convertida en gorjeos guturales y la cara de rufián entrañable del actor inglés Tom Hardy (de quien se dijo que “parece un chiflado recién salido de una pelea pero que se mueve y actúa en cada momento como si llevara en la mano una taza de porcelana fina”). No conviene develar mucho más de Taboo, la miniserie más oscura y angustiosa de la temporada: recién estrenada en el canal Fox+, es una delirante pieza del género gore decimonónico o el improbable caso de una novela de Jane Austen adaptada para la televisión por George A. Romero.  Sigue leyendo

Confesiones de una máscara

Un viaje con Barthes a México y su máxima expresión de la teatralidad: la lucha libre.

Souvenir: recuerdos de CDMX.

Místico

MISTICO.

Envuelto en un halo beatífico, deja el ring hecho un chiquero pero él no se ensucia los zapatitos blancos. La máscara, también blanca, está ornamentada con rayos dorados y esta noche en que Místico se enfrenta a Atlantis, los mandobles y las patadas parecen capaces de separar los océanos. Si es cierto que la principal virtud del catch es la de ser un espectáculo excesivo, en el ringside del Arena México soy salpicado con las gotas de sudor oceánico de Atlantis pero aunque una llave pueda inmovilizarlo por algunos segundos Místico ni transpira: es puro éxtasis religioso. Los espectadores (¡somos miles!) consentimos un pacto de silencio aun en el estruendo de la multitud: suspendemos la incredulidad porque en la lucha libre, como en el teatro, se confía a ciegas en la virtud de todo espectáculo: sólo importa lo que se ve.  Sigue leyendo

Quién mató al hombre que sabía demasiado

Barthes

ROLAND BARTHES.

El martes 25 de marzo de 1980 muere Roland Barthes. El mayor semiólogo del siglo XX da su último suspiro después de varios días de una dolorosa agonía, provocada por las heridas que le causa una furgoneta que lo atropella frente a la Sorbona. “Todo es signo”, habría dicho de poder hablar. Hasta ahí, los hechos. Pero una mitología nunca confirmada (en fin, como toda mitología) dice que a Barthes, en realidad, lo mataron: el pensador total era el poseedor de un truco retórico que puede convencer a las masas de cualquier cosa y los sospechosos del crimen son los mismísimos François Mitterand, Michel Foucault, Julia Kristeva, Phillippe Sollers o Umberto Eco. Ésta es la rocambolesca trama de La séptima función del lenguaje, la segunda novela del escritor francés Laurent Binet (después de HHhH, que narraba con enormes libertades la vida de Reinhard Heydrich, “el hombre más peligroso del Tercer Reich”) y en sus deliciosos disparates la obra deslumbra al narrar la Historia según la óptica personal.  Sigue leyendo

Fantasías musicales animadas de ayer y hoy

Drawn and Recorded

DRAWN AND RECORDED.

“Dios es gay”: bajo los efectos de un whisky cargado, Kurt Cobain grafitea las tres palabras en la puerta de un centro médico para adolescentes embarazadas y, en el pequeño asalto, se pinta un destino de rebelde sin pausa. Mientras duerme la mona que sigue a toda borrachera fugaz, su amiga Kathleen Hanna escribe en la pared de su casa “Kurt huele a espíritu adolescente” y cuando él se despierta se siente honrado por la frase de voluntad juvenilista, que lo hace sentirse un cruzado anticapitalista intocado por la adultez burguesa… pero un tiempo después descubre que Teen Spirit es la marca del desodorante para chicas que usa su novia. En tres minutos, un dibujito cuenta cómo nació Smells Like Teen Spirit, el himno generacional de Nirvana: es el episodio más comentado de Drawn and Recorded (“dibujado y grabado”), la sensacional serie animada que Spotify exhibe en un puñado de países (entre ellos, la Argentina) y que repasa las parábolas gloriosas y amargas de la creación rockera: aun convencido de ser un anarquista, Kurt eleva la venta del desodorante a niveles siderales. Conclusión: “El capitalismo es muy resiliente”.  Sigue leyendo