No me dejan salir

Un videojuego se mete en el inquietante mundo de los neuropsiquiátricos.

Líneas de tiempo: corresponsal cultural

The Town of Light

“De aquí no se sale: sólo los muertos lo consiguen”. Con 16 años, René se siente enterrada en vida. Es una adolescente problemática de 1938 y, en plena intolerancia con el diferente, la asistencia social apenas concibe una salida para las chicas como ella: encerrarla en un neuropsiquiátrico y tirar la llave. Así empieza The Town of Light, el sensacional videojuego que se presenta como “un thriller psicológico en primera persona, inspirado en hechos y lugares reales” y que expresa el terror máximo de cualquier persona en sus cabales: si es cierto que una de las peores cosas de la locura es el aislamiento, porque aquel que la padece no puede hablar de ella, ¿existe pesadilla mayor para el cuerdo que ser confundido con un loco? El videojuego acaba de salir para PC doblado al español y fue producido por LKA, un estudio italiano que otorga una nueva dimensión a un fenómeno de época: el deep game, o “juego profundo”, donde el razonamiento cerebral y la exploración del subconsciente dan un sentido metafísico a las palabras que ponen punto final a cualquier aventura, game overSigue leyendo

Unen canto con lágrimas

Lo que necesita un musical para convertirse en un clásico es una dosis de magia.

Líneas de tiempo: corresponsal cultural

Matilda

La tiza blanca vuela sobre el pizarrón verde y, aun sin mano que la sostenga, escribe sola las palabras que piensa la alumna prodigio: es la escena culminante de la comedia musical Matilda y aunque alguna vez vi volar un helicóptero sobre el escenario (en Miss Saigon), caer una lámpara gigante sobre el público (en El fantasma de la ópera) y construir de la nada una barricada popular (en Los miserables), esta vez tampoco puedo evitar preguntarme lo mismo de siempre: ¿cómo lo hacen? Salgo del teatro Shubert de Broadway con los ojos inflamados y el espíritu hinchado: aunque mi frío cinismo se ría de la comedia musical como la expresión más kitsch de la cultura popular, debo reconocer que aflojé una lagrimita cuando la pequeña Matilda se rebela ante la directora despótica. ¡Bravo! ¡Bravo! En épocas de consumo espasmódico y fugaz, multitudes se agolpan en las ventanillas de los teatros para sacar sus tickets: cien dólares promedio por ver y oír un dramita cantado que dura no menos de tres horas (con intervalo). El flamante libro The Secret Life of the American Musical, recién publicado en los Estados Unidos, promete develar el gran truco: lo más importante que necesita un musical para convertirse en un clásico es una dosis de magia.  Sigue leyendo

El cielo que nos mira

Internet, la más fenomenal herramienta de vigilancia alguna vez imaginada.

Líneas de tiempo: corresponsal cultural

Astro Noise

A simple vista, parece un estuche de tela azul marino como cualquier otro que sirva para guardar el celular o la billetera. “Su lona encerada exterior es naturalmente suave, durable y resistente al agua pero las fibras de tipo policial de adentro bloquean físicamente los RFID, GPS, Wi-fi y señales de celular (13.56 MHz – 2.4 GHz)”, se explica: “Este sobre lo hace a usted indetectable y le permite esquivar la red de vigilancia global y volverse invisible al Gran Hermano”. El precio del anonimato: 40 dólares. El estuche que protege el celular de los hackers y los satélites es uno de los souvenirs que se venden en la tienda del nuevo Whitney de Nueva York, donde se exhibe Astro Noise, la escalofriante muestra de la cineasta Laura Poitras que lleva al museo una paranoia de época: creada para comunicar sin intermediarios a los hombres, hoy Internet es la más fenomenal herramienta de vigilancia alguna vez imaginada. ¿Todo está bajo control?  Sigue leyendo

Pulp fiction en dos líneas

Una camarera de Hooters y una novela tuitera que llegará a la pantalla grande.

Líneas de tiempo: corresponsal cultural

Zolarmoon

“Okey, escuchen. La historia es larga. Conocí a esta mina blanca en Hooters. Yo era su camarera. Vino con un tipo negro gordo y viejo”: en menos de 140 caracteres, así empieza la mayor saga tragicómica jamás tuiteada. Hace unos meses, una joven estadounidense llamada Aziah Wells, conocida como Zola (@_zolarmoon), compartió con el mundo la pesadilla de un fin de semana de locos: en una hemorragia de 148 tuits escritos durante cuatro horas frenéticas, narró la historia criminal que la llevó desde Detroit hasta Florida y en la aventura alumbró un género de época: el docudrama a través de una red social, con strippers, drogas, armas, un suicidio frustrado y un asesinato cometido. No todo lo que contaba era real, pero no importa: si es cierto que un buen narrador valora más lo verosímil que lo verídico, esta aventura en 20 mil caracteres se convertirá en una película de 90 minutos. ¡Acción!  Sigue leyendo