Kiosco de aeropuerto

ESPN mag, may 2013

ESPN magazine, Estados Unidos, mayo de 2013

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Yo, el supremo

Hitler tenía fantasías necrofílicas. Idi Amin decía conocer el momento exacto de su muerte. Ceausescu no se bañaba porque eso era para los mortales. En “Historia mundial de la megalomanía”, Pedro Arturo Aguirre indaga en la mente de algunos grandes líderes del siglo XX.

Manías, debilidades y delirios de los dictadores

Stalin

// Por Nicolás Artusi

Cuenta la leyenda que, un frío día de febrero de 1937, toda la Unión Soviética se unió en el recuerdo del centenario de la muerte de Aleksandr Pushkin, el gran poeta nacional. En su honor se celebraron muchos conciertos y se levantaron muchas estatuas, pero la más extraordinaria fue la que se erigió en la pequeña ciudad de Mykolaiv, que desde la lejana Ucrania pretendía diferenciarse del resto y, para eso, pidió orientación al Ministerio de Cultura en Moscú. El caso llegó hasta el escritorio del mismísimo Josef Stalin, Padre de los Pueblos, quien se irritó ante lo poco original del homenaje: “Pushkin de pie en actitud lírica, Pushkin meditando, Pushkin sentado y escribiendo, Pushkin con expresión esquiva… ¡nada que aporte a la Revolución y la construcción del socialismo!”, se amargó el dictador. Un aliento de aire helado recorrió las nucas de los funcionarios presentes, que se apuraron a consentir: “Tiene toda la razón, camarada”. Después de interminables cavilaciones, la epifanía llegó gracias a un humilde escultor ucraniano que presentó el boceto de la estatua indiscutible. La idea grandiosa fue concretada en pocas semanas, con todos los recursos del Estado a disposición de la magna tarea, y se inauguró justo para la fecha del homenaje, en presencia de todo el politburó ucraniano: una escultura de Stalin… leyendo un libro de Pushkin.  Sigue leyendo

La receta de una serie perfecta

Series, gráfico

Snack1. Empiece con un antihéroe: que sea hombre y que esté en la crisis de la mediana edad; que tenga un problema de salud o un recuerdo traumático; que sea grandioso en su trabajo, cualquiera que sea; que su negocio sea un microcosmos que represente el Gran Sueño Americano; que tenga un secreto; conviértalo en mujer. 2. Déle una familia: puede ser sanguínea, laboral o de amigos. 3. Ubique la historia en el final de alguna era. 4. Haga que el héroe tenga un mentor o un protegido. 5. Agregue una némesis que cuente con sus propios problemas. 6. Inserte episodios puntuales que se desvíen de la trama principal. 7. Ponga una droga. 8. Sexo sexo sexo. 9. Estilice la violencia. 10. Que el drama tenga un asunto grave de salud, un cadáver oculto, una escena de fiesta, una gran explosión. 11. Ponga referencias literarias. 12. Haga que nadie esté a salvo. 13. No se olvide de la comedia.

La interfaz entre el hombre y la máquina

Minority Report

Ford, viñeta¿Sueñan los robots con ovejas eléctricas? ¿Imaginan que estacionan un Fiesta Kinetic en una sola maniobra? La ciencia ficción nos estimuló el espíritu con las cruzas de hombres y máquinas. Y ahora los coches alumbran un híbrido entre humanos y fierros (no es casual que los más fanáticos llamen “nave espacial” a su vehículo). Los autos de Ford tienen el sistema HMI que, según sus ingenieros, “es el máximo exponente de la integración de hombre y máquina: incorpora un panel de instrumentos inteligentes, ergonómicos e integrados en el volante con tecnología bluetooth con control por voz”. Todo, en una unidad multifuncional elegante que permite la lectura desde la consola central.

Así, los mandos del volante le permitirán al conductor prevenido un acceso al sistema de audio, el teléfono celular, la computadora de a bordo, las alarmas, los mensajes, ¡el odómetro! Hombre y pantalla, los dos en uno. Llegá más lejos: las versiones Titanium tienen el nuevo sistema Ford Convers+, que presenta una pantalla de color de 15 centímetros ubicada entre un cuentakilómetros y un cuentavueltas de diseño especial, y ofrece la misma información y funciones que la pantalla estándar de la versión Ghia. Además, permite que el conductor tenga control visual de las funciones multimedia y audio. ¡Hola futuro!

El siglo de los millennials

Cómo piensa y qué hace la generación malcriada de los veintipico, que exige la satisfacción inmediata de sus deseos y busca la gratificación instantánea.

Postales de la vida moderna

Millennials 1

// Por Nicolás Artusi

¿Qué estás haciendo en este momento? Probablemente, la respuesta sea “leyendo esta revista”. Está bien. Afinemos la pregunta: ¿qué estás haciendo en este momento de tu vida? ¿Lo que te apasiona? ¿No? Entonces, ¡empezá! En pocas palabras, ésta es la filosofía de la época. Con la retórica de una secta positivista, una declaración de principios a favor de la vocación y el placer, de la autogestión y el riesgo. Una diatriba contra la rutina del trabajo de oficina que te esclaviza de 9 a 18 y donde la recompensa (el aguinaldo, las vacaciones, ¡la jubilación!) llegará después de mucho tiempo de esfuerzo y sacrificio. Es la filosofía de los millennials, la generación de aquellos nacidos y criados entre 1981 y 1995, que en sus veintipico exigen la satisfacción inmediata de sus deseos y que buscan la gratificación instantánea: si es cierto que en tiempos de relaciones virtuales, uno puede quedarse en pijama todo el día pero sería imperdonable que no mantenga vital y atractivo su perfil en las redes sociales, la ambición de sus mayores será considerada la más alta renuncia frente al patrón: convertirse en el empleado del mes.  Sigue leyendo

Ciudades rápidas, ciudades lentas

Ipanema

SnackUn nuevo concepto se propone medir la calida de vida de las grandes metrópolis: ciudades rápidas o ciudades lentas. La consultora internacional Mercer, junto con la aerolínea British Airways, realizó una encuesta mundial y los resultados determinaron dos grupos de urbes. La “velocidad” de una ciudad no puede medirse según el crecimiento de su población o su superficie, según la eficiencia de su transporte público o la calidad de su aire. La “velocidad” es un “estado de la mente, una actitud”. Y eso midió Mercer: la escala humana de ciudades donde todavía haya tiempo para tomar un café con un amigo o la manera en que un ciudadano promedio trabaja y pasa el tiempo con su familia. ¿Querés saber cuáles son las ciudades rápidas y cuáles son las lentas?  Sigue leyendo

El incordio de las comodidades

Mi vida como presidente del consorcio

Hong Kong, edificio

// Por Nicolás Artusi

Desde que se inauguró este bonito edificio con amenities soy miembro fundador de la asamblea de copropietarios, el triunvirato que decide la suerte de las 18 unidades funcionales y sus espacios comunes (ciertas aspiraciones republicanas me animan a presentarme como “el presidente del consorcio“; en fin, cosas mías). Es que soy el único votado para este cargo durante siete períodos consecutivos y si alguno pudiera sospechar de mi ambición de aferrarme al sillón consorcial, debería notar que el cargo es totalmente ad honórem, que insume interminables horas de reuniones para legislar siempre a favor de los vecinos y que nuestra carta magna (que vendría a ser el Reglamento de Copropiedad) no prohíbe la re-re-re-re-re-re-re-elección. La estimula. Nadie como yo conoce los meandros de la membrana asfáltica de la medianera que da hacia la avenida o los dilemas que entraña la administración del salón de usos múltiples (en términos catastrales e inmobiliarios, el SUM).  Sigue leyendo

“La libertad está bajo amenaza”

Con dosis parejas de melodrama y compromiso social, los Pet Shop Boys traen a la Argentina su disco más “político”, donde resumen la paranoia de una época fundamentalista.

Entrevista: Neil Tennant, de los Pet Shop Boys

Pet Shop Boys

// Por Nicolás Artusi

Archivo 1Una calentura primaveral o las penurias de un patasucia en el aeropuerto de Heathrow: la misma letra podrá ser melodrama o panfleto. “Me gusta mezclar lo blando con lo duro”, le confiesa al Sí! Neil Tennant, el Pet Shop Boy que habla. “Lo blando sería la relación entre dos personas y lo duro, la política: siempre encuentro paralelos entre lo íntimo y lo social”. Mientras Green Day necesita la sutileza de una granada para decir algo sobre los tiempos que corren, y algunos creen que “política” es sacarse fotos con un pobre, para los Pet Shop Boys es “político” titular un disco Fundamental en épocas de fundamentalismos (la edición especial viene con un disquito de remixes llamado, sí: Fundamentalism). “El significado original del término ‘política’ es ‘compromiso social‘”, aclara Neil desde su casa en el norte de Inglaterra, días antes de viajar a la Argentina. “Y nuestra vida sentimental también es una forma de compromiso público”.  Sigue leyendo