Rebelde en la pausa

SnackPrimero fue un blog; después, un libro; ahora, un fenómeno. La obra se llama Advertising for People Who Don’t Like Advertising (“Publicidad para gente a la que no le gusta la publicidad”) y, aunque fue publicado por una agencia holandesa llamada Kesselskramer, se propone dinamitar los mitos alrededor de la publicidad y el marketing. Con un impactante diseño gráfico, el libro contiene consejos sobre “publicidad responsable”. El libro está dedicado a todos aquellos que se hayan irritado al ver un comercial. Fundada en 1996, la agencia fue pionera en la publicidad viral no tradicional y resume su pensamiento en conceptos tan polémicos como “el triunfo de lo pequeño, lo pequeño es humano”, “invente noticias, no avisos” o “nunca haga brainstorming”.

Números en rojo

1993

Es el año en que la homosexualidad fue despenalizada en Rusia. Sí, hace apenas veinte años era un delito ser gay.

Considerada un “desorden mental” y un “crimen”, la homosexualidad era castigada con siete años de presión efectiva en las heladas cárceles rusas.

La materia pendiente

El matrimonio de Sisifo

Ford, etiqueta“Los dioses habían condenado a Sísifo a empujar sin cesar una roca hasta la cima de una montaña, desde donde la piedra volvería a caer por su propio peso. Habían pensado con algún fundamento que no hay castigo más terrible que el trabajo inútil y sin esperanza”. Esto es lo que cuenta el mito de Sísifo, inmortalizado por Albert Camus y, para cualquiera que se enfrente al desafío de una pendiente, no es más que una parábola sobre lo difícil de subir. Y lo fácil de bajar. Ahora, los autos de Ford estrenan el Sistema de Arranque en Pendiente (HLA): se activa cuando el vehículo se encuentra detenido en una subida. El conductor puede soltar el pedal del freno para apretar el acelerador sin que el vehículo se mueva hacia atrás.

Más que un mito, pura tecnología: en el Fiesta Kinetic, el Kuga, el Mondeo, el S-Max y la nueva Ranger, el HLA ofrece un retraso de 2,5 segundos entre el momento en que el conductor mueve el pie del freno al acelerador: mientras tanto, el sistema mantiene la presión en el sistema de frenos, con lo que se evita que el conductor tenga que pasar por la molesta secuencia de acciones usando el freno de mano para mantener el vehículo frenado en una pendiente. Ahora sí, que ponga primera. Y compruebe que, a veces, lo más fácil es subir.

Iconografía de la santidad

Laprida, cementerio

// Por Nicolás Artusi

Con pompa y circunstancia, los fastos fúnebres son sucedidos por el fervor bautismal, en una elipsis invertida de la vida: muerte y nacimiento. Si las exequias maratónicas de Hugo Chávez fueron reemplazadas en la devoción popular por el alumbramiento de Francisco, primer papa argentino, la beatificación de uno y de otro parecen prematuras. Ahí donde la impotencia médica haya frustrado la momificación del bolivariano eterno, los rebaños ya exigen la santificación de su pastor: en su majestad pontificia, este papa conjuga la eternidad y la modernidad. Aun en su versión más austera y devaluada (en fin, argentina), conserva todos los signos del apostolado: la cruz de hierro, los zapatos negros, el anillo petrino, la mirada buena. No tiene los ojos torvos de su antecesor, prescinde de la estola de armiño que sería el berretín de cualquier fina devota, guarda los zapatos rojos en el armario. Cambia el papamóvil blindado por un jeep descapotado: se muestra pedestre. Y, aunque franciscano, se resista a las sandalias, en su andar algo vacilante (siempre parece a punto del traspié) parece necesitar la vara del peregrino como apoyo físico y sostén espiritual. En sus gestos de humildad tan poco vaticana, las picardías del papa cuervo alientan malos augurios: se susurran las primeras conspiraciones de la estructura eclesiástica en contra del argentino austero, se filtran los comentarios maliciosos de los cardenales ungidos en oropeles; “las resistencias internas al ‘papa de los pobres’ ya comenzaron”, titula un diario de aspiraciones confesionales.  Sigue leyendo

Mombian: la fuerza de las mamás lesbianas

Mombian

SnackEn pleno debate por el matrimonio igualitario en los Estados Unidos, un neologismo marca el cambio social que se vive en el mundo: mombian, que significa “mamás lesbianas”. Son una nueva fuerza de lobby en Internet y en su participación en debates televisivos: con un blog como epicentro, el movimiento mombian fue fundado por Dana Rudolph, una ex ejecutiva de la financiera Merrill Lynch, que ofrece información útil para la crianza de niños en familias LGTB: consejos de educación, películas y series gay friendly y asistencia legal para la adopción. Con un peso cada vez mayor en Washington, Rudolph asegura tener un gran sueño: que una sociedad igualitaria haga inútil la existencia de su blog.

La fiesta no se acaba nunca

Los cuatro músicos de Franz Ferdinand tienen un castillo propio donde celebran shows y fiestas interminables. Su disco debut sacudió a Europa. Combinando hedonismo, melodrama y art-rock, dicen: “La imagen es muy importante”.

Entrevista: Franz Ferdinand

Franz Ferdinand

// Por Nicolás Artusi

Archivo 1El castillo vibra en las afueras de Glasgow: baila la beautiful people y si en 1914, la muerte de Franz Ferdinand (el archiduque del imperio austro-húngaro) disparó la Primera Guerra y decretó el final de la fiesta mundial, en 2003, el nacimiento de Franz Ferdinand (la banda de Escocia) anunció: ¡hay fiesta para rato! Franz Ferdinand (el archiduque) fue asesinado por el grupo terrorista serbio Mano Negra. “Pero soy un gran admirador de Manu Chao” (¡je!), dice Alex Kapranos, el cantante y guitarrista de la banda revelación 2004. Habla con el Sí! desde Norwich, Inglaterra, una escala de su última gira, y multiplica las referencias a otros grupos, artistas, autores. Como buena banda vintage, su marca es el eclecticismo posmoderno: la música se oye como un collage (brit pop y post punk, con una clara influencia Stroke); el look es setentoso; y ellos recrean aquel invento de Ernest Hemingway (“la fiesta móvil”) con un séquito de groupies que los sigue como a todo noble europeo.  Sigue leyendo

Ejercicio: por qué menos es más

Exercise

SnackUn saber popular repite que si no se hace ejercicio casi todos los días no se verán resultados. Pero nuevos estudios discuten esa creencia. La investigación se publicó en la revista Medicine & Science in Sports & Exercise y dividió en tres grupos a 72 mujeres sedentarias, a las que se sometió a distintas rutinas de entrenamiento (moderado, regular e intenso). Las conclusiones: después de cuatro meses, las mujeres que sólo entrenaron un par de veces por semana mostraron mejores resultados que las otras, que se veían más fatigadas y hasta con lesiones.