La tableta se va a la cama

Tableta, cama

SnackEn pocos años consiguió meterse hasta en la cama de la gente: si el televisor es para el living y la radio para el comedor, la tableta se usa más en el dormitorio. Eso dice la encuesta anual de Motorola, que ya va por su cuarta edición, que también destaca el enorme crecimiento del consumo de la imagen en todas las pantallas, que saltó de 15 horas semanales a 25 en un año. Mientras que las horas de mirar videos en Internet suben de 5 a 6 horas, las de televisión saltan de 10 a 19 horas. Motorola Mobility (propiedad de Google) realiza el estudio entre 9.500 consumidores de 17 países. Uno de sus resultados es que el 36% de los encuestados ven películas o series en su dormitorio, el 46% los ven en un smartphone, el 41% en tableta y sólo el 36% en un televisor.

Mujercitas siglo XXI

Con sus trastornos de ansiedad, sexo rápido, empleos mal pagos y ambiciones artísticas, la serie “Girls” es el manifiesto televisivo definitivo de los millennials, “la generación malcriada que quiere cambiar el mundo”.

Televisión: el furor por la serie “Girls”

Girls

// Por Nicolás Artusi

“Nunca hago el amor con desconocidos. Quizá sepa que son malos, pero por lo menos los conozco”: con la cruda impunidad de la que se sabe sinuosa, Hannah se disculpa antes de sacarse la ropa… frente a un desconocido. Hannah, la del nombre palíndromo, se da vuelta sin complejos y se regodea en la autoconsciencia generacional: a los 26 años, es el personaje principal de Girls (domingos a las 22 por HBO), el último fenómeno de época de la cultura pop, y alter ego de Lena Dunham, actriz, guionista y directora de la serie que funciona como reverso perfecto de Sex and the City: si en la década pasada las cuatro amigas de Manhattan descubrían el orgasmo aunque se tapaban púdicas con una sábana de algodón egipcio, en su lobotomía consumista y en su fetichismo por los zapatos de diseñador, perdieron todo rastro pedestre. Diez años después, las cuatro girls de Brooklyn ostentan la celulitis como triunfo de género, se pasean destetadas por el living cuando no se visten con retazos de feria americana y pliegan una bisagra que las separa de sus antecesoras: ahí donde aquellas corrían detrás del macho alfa (¡diez años de reverencias al soberbio Mr. Big!), éstas desprecian al hombre promedio, ya no por autoritario o misógino: por pusilánimeSigue leyendo

Los próximos cuatro años

Imogen Poots

SnackEn su último número, la revista Esquire publicó un amplio informe sobre los próximos cuatro años: “Una guía del futuro cercano”. Además de presentar en sociedad a nuevas celebridades (Imogen Poots), autos que van a revolucionar el concepto de velocidad (Chevrolet Corvette) o el final de una guerra interminable (Afganistán), Esquire cree que los próximos años serán los del streaming omnipresente, con Netflix como reemplazo de la TV, de Apple en convertirse en la primera empresa de la historia en superar el trillón de dólares (algo que sucederá en abril del 2015) y de una era en la que la observación de la vida ajena será la marca de la época.

Cómo comer con el jefe

El restaurante es uno de los escenarios de la vida corporativa. Consejos para cuando nuestro compañero de mesa es nuestro jefe.

Apuntes: vidas privadas

Mr Burns

// Por Nicolás Artusi

Ni una grasienta tira de asado ni un untuoso plato de tallarines con pesto: así en la comida como en la empresa, se aprecia la frugalidad. Si el misterio de las relaciones humanas se devela con una infinidad de pistas no verbales, aquel que sólo coma ensaladitas provocará desconfianza, por demasiado trémulo, y el que pida una botella de vino al mediodía cargará con el eterno sambenito del beodo: no sabe controlarse. En marzo empieza la temporada alta de reuniones y vuelve el almuerzo de trabajo, ese oxímoron de la vida laboral (una tortura placentera o un placer tortuoso), donde se decide mucho más que un plato: el Señor Gerente siempre estará observando al subordinado, en sus modales o en sus libaciones, para decidir el próximo ascenso o el inminente cambio de sucursal.  Sigue leyendo

Cómo ganar seguidores

Twitter, off on

SnackSi un viejo libro de autoayuda proponía “cómo ganar amigos” (el subtítulo de la obra de Dale Carnegie además ofrecía “cómo influir sobre las personas”), la necesidad de la época es cómo ganar seguidores: el 80% de los usuarios de Twitter tiene menos de diez followers, lo cual desmiente la promesa de horizontalidad de la red social. Un nuevo estudio de la Universidad de Michigan analizó medio millón de tweets de 507 usuarios y analizó todas las variables para responder la pregunta de la época: cómo ganar seguidores.

Lo que no hay que hacer

Sólo emitir, sin interactuar; ser negativo; usar hashtags en exceso; ser autoreferencial

Lo que hay que hacer

Construir una red; escribir tweets que puedan ser retuiteados; difundir información y links; tener un perfil detallado; ser positivo; ser elocuente; precisar tu locación; aferrarse a un tópico.

El fantasma de mi ex

Separarse ya no es lo que era. En tiempos de Facebook y otras redes sociales, resulta imposible no caer en la tentación del fisgoneo masoquista.

Apuntes: vidas privadas

Web

// Por Nicolás Artusi

Ya son los dos demasiado mayorcitos como para destrozarse, así que terminen esto de una manera civilizada: aunque te duela ver que ella prefiera apretar todas sus cosas en un bolsito de tan insoportable que se le hace vivir con vos, que se vaya, que olvide tu nombre, tu cara, tu casa y que pegue la vuelta. Y si te he visto, no me acuerdo. Un higienismo de la separación recomienda mantener distancia y no enterarse nada de nada pero, ay, es prender nomás la computadora que ahí aparece: ostentando su rapidísima recuperación ante el duelo del divorcio, feliz con amigos, en la liviandad del sentirse libre. Si en la comedia tontolona Los fantasmas de mi ex, la pesadilla del hombre era toparse con los muertos sentimentales que guardaba en el ropero, en la edulcorada Simplemente no te quiere, la mujer se lamentaba de la multitud de formatos que la tecnología ofrece para que un tipo la plante. SMS. E-mail. FacebookSigue leyendo