Música en tus oídos

Los auriculares son a los oficinistas lo que el casco a los obreros. En tiempos de caos y ruido, un pequeño espacio de tranquilidad y control.

Apuntes: vidas privadas

Auriculares Beats

// Por Nicolás Artusi

Una fantasía paranoide diría que la Matriz nos envía instrucciones inalámbricas y que nosotros respondemos como autómatas: caminamos por la calle con un aparato que nos tapa los oídos, en completa abstracción de la realidad circundante y, muchas veces, moviendo la boca, confirmando el sambenito social sobre los locos: ¿hablamos solos? Si la miniaturización fue la ambición máxima de la industria electrónica en los últimos años, los auriculares se convirtieron en un foco de rebeldía: cuanto más grandes, más potentes. Y mientras las nuevas leyes de la urbanidad prohíban escuchar música a todo volumen en colectivos y subtes, nos habilitan el último bastión de independencia humana mientras viajamos como ganado: crean un oasis de intimidad personal en el espacio público.  Sigue leyendo

La era del “reconsumidor”

Reconsumidor

Snack

Este año se batirá un nuevo récord en Hollywood: está previsto que se estrenen 31 remakes o secuelas de películas que ya fueron supertanques. Vivimos en la era del “reconsumidor”: más que un afán por la novedad, el impulso contemporáneo de comprar lo mismo una y otra vez. El fenómeno se está estudiando en los departamentos de Marketing y Psicología de las universidades estadounidenses. La gente no consume lo mismo por mera pereza, falta de imaginación o temor a la desconocido: se trata de una pulsión casi infantil de querer repetir una experiencia placentera.

¿Hablás en hispanounidense?

Pollos hermanos

SnackCuando salga a la venta la próxima versión del diccionario de la Real Academia Española, tendrá por primera vez una serie de términos denominados “estadounidismos”, es decir, aquellos propios del español que se habla en los Estados Unidos. Esto sucede a pedido de la academia norteamericana de español y refleja la creciente influencia de los hispanos en ese país, donde ya son 55 millones y se convirtieron en el segundo grupo étnico, muy por encima de los afroamericanos y de los asiáticos.

Algunas palabras que se incluirán:

Aplicar, con el significado de solicitar
Departamento, para referirse al organigrama
Parada, como sinónimo de desfile
Elegible, en el sentido de beneficiario
Bagel, el panecillo en forma de rosca salada
Billón, en su definición de mil millones
Email, para el correo electrónico
Hispanounidense, para la persona de origen hispano que vive en los EEUU.

Evita, ícono gay

¿Por qué Eva Perón se ha erigido en una estampita de adoración queer? El mito de la “Abanderada de los humildes” ha dado un giro en clave de identidad sexual. Se reivindica su amistad y protección a los homosexuales de su época y hoy es venerada por la agrupación Putos Peronistas.

Inesperada reconversión histórica de un mito

Evita Tel Aviv

// Por Nicolás Artusi

Los cuerpos, la música, el alcohol, la transpiración, el amanecer, la discoteca: en Tel Aviv, el templo profano de la cultura gay se rinde frente a la estampita de una santa argentina. El boliche se llama “Evita”, es uno de los principales centros de diversión homosexual de Israel y un retrato gigante de Ella bendice la pista: si es cierto que la cultura disco se convirtió en la herramienta más efectiva en la lucha por la liberación gay, la presencia simbólica de María Eva Duarte de Perón abriga a una nueva clase de descamisados: todos bailan sin remeraSigue leyendo

Auto + teléfono = sincronizando

Ford Sync

“Compartir”: si alguien decidiera hacer un balance idiomático de la temporada, definitivamente sería el verbo del año. Para aquellos que llevan su vida en el bolsillo (por el teléfono inteligente, se entiende), Ford y Microsoft desarrollaron una tecnología llamada SYNC, que permite manejar el smartphone o el MP3 sólo con un botón o con… la voz. “Leer tal mensaje de texto” o “llamar a Cosme Fulanito”: el feliz conductor de un Fiesta Kinetic Design le da instrucciones al celular, sin quitar las manos del volante ni la mirada del camino. El triángulo amoroso entre auto, hombre y teléfono se ha consumado.  Sigue leyendo

Efecto “cabeza quemada”: 10 preguntas

Burn Out

SnackEnero es el mes clave en el diagnóstico del efecto “burn out” o, entre nosotros, “cabeza quemada”. Los que aún no se van de vacaciones sienten que no tienen la energía suficiente para encarar el inicio de un año nuevo. El año que aparece por delante parece interminable y las reservas de energía mental parecen estar agotadas. Pero antes de golpearse el cráneo con un matafuegos, es conveniente hacerse algunas preguntas para autoevaluar el nivel de quemazón y elegir un conveniente protector solar para la cabeza… pero del lado de adentro.

10. ¿Estoy realmente muy ocupado o sólo es una sensación?
09. ¿Cuál es la prioridad?
08. ¿Qué pasa si no tengo suficiente tiempo?
07. ¿Estoy rodeado de gente que consume mi energía?
06. ¿Debo hacerlo todo yo mismo?
05. ¿Qué pasaría si dijera “no”?
04. ¿El consumo me está consumiendo la vida?
03. ¿Todo el stress es malo?
02. ¿Está bien combatir la ansiedad o es normal estar nervioso?
01. ¿Cómo hago para dejar de mirar el reloj?

La historia del almuerzo

Una monumental muestra en la Biblioteca Pública de Nueva York exhuma la historia del almuerzo como institución social en las grandes ciudades. De las primeras colaciones y la lunchera escolar, al carrito para comer en la calle y el almuerzo en la oficina.

Comidas en el recuerdo

Lunch Hour 1

// Por Nicolás Artusi / Desde Nueva York

“De las tres comidas que marcan el día, el almuerzo es la única que adquirió su identidad moderna aquí, en las calles de Nueva York”: con letras de molde y la custodia de dos beatíficos leones de granito, la monumental Biblioteca Pública de la 5º Avenida consagra la fundación mítica del almuerzo como institución social. La imagen ploteada de un carrito que vende hot dogs abraza la puerta y admite el ingreso gratuito a Lunch Hour, una originalísima exposición que seguirá abierta hasta el 17 de febrero, ideal para visitar en la hora del almuerzo, cuando la secretaria ejecutiva promedio lleva los zapatos de taco alto en una mano y una ensalada en la otra. Si la palabra anglo “lunch” deriva de la muy española “lonja” (según la Real Academia, “cosa larga, ancha y poco gruesa, que se corta o separa de otra, como ‘lonja de tocino’”), en 1755 apareció por primera vez en el mítico diccionario inglés de Samuel Johnson, pero no fue hasta el siglo XX que se convirtió en una norma social, protegida incluso por los estatutos laborales. La hora del almuerzo es un derecho de cualquier trabajador. Allá por 1820, por 6 centavos de dólar un empleado podía comer todas las ostras que quisiera (hoy cada pieza cotiza a 2,25 dólares). Bajo las presiones de la industrialización, y con Nueva York asumida tempranamente como “la capital del mundo”, se concluye que el lunch urbano nació en estas calles: ahí donde la tradición rural convertía la cena en la comida más importante del día casi a mitad de la tarde, el almuerzo fue una necesidad de los empleados. Sometidos a las enormes distancias de la modernidad, los horarios de las comidas se codificaron y cuando la ciudad se expandió y los que trabajaban en el centro ya no pudieron volver a sus casas durante el mediodía, nació la hora del almuerzo. Buen provecho.  Sigue leyendo