La historia del almuerzo

“El almuerzo fue transformándose junto con el crecimiento de Nueva York en tanto la ciudad se convertía en un centro financiero, comercial y fabril“: así explica el diario The New York Times la génesis del “lunch“, en ocasión de la monumental muestra que se exhibe en la Biblioteca Pública de Manhattan. Bajo el título Lunch Hour NYC, se repasa la historia del almuerzo tal como lo conocemos. Si la primera mención de la palabra “lunch” apareció en el diccionario de Samuel Johnson de 1755, recién en el siglo XX se estableció el almuerzo como institución social: “Las horas de las comidas se codificaron y cuando la ciudad se expandió y los que trabajaban en el centro ya no pudieron volver a sus casas para comer durante el día, despegó la hora del almuerzo“.

Asociación Nacional del Rifle

“Mi primera opción, por supuesto, es resolver las cosas amistosamente”.

Las ventas de armas están aumentando en los Estados Unidos tras la matanza en un cine de Colorado, pues los compradores temen que los políticos opuestos a la portación de armamento aprovechen la masacre para buscar restricciones. En Colorado, el escenario de la matanza del viernes que dejó 12 muertos y decenas de heridos, las ventas de armas subieron en los tres días siguientes al incidente. El estado aprobó controles de antecedentes de 2.887 personas que quisieron comprar armas, un 25% más que cualquier período promedio del viernes al domingo en 2012 y 43% más que en el mismo intervalo la semana anterior.

Google Street View, ¿una nueva forma de arte?

“Usted puede tomar una caminata virtual por casi cualquier lugar del mundo desarrollado y eso está inspirando una nueva forma de arte”: El diario inglés The Guardian publicó un ensayo sobre la influencia decisiva, y todavía no estudiada, de Google Street View sobre el mundo moderno. El fotógrafo alemán Michael Wolf ganó una mención de honor en los World Press Photo Awards con su serie de instantáneas tomadas de su computadora mientras “recorría” las calles de distintas ciudades. En la aplicación, él busca lo que llama “Eventos desafortunados”: fotos de las ciudades tomadas por el auto de Google, donde se ven altercados y accidentes, gente orinando o teniendo sexo en las calles, peleas y fatalidades. Según Wolf, se está dibujando una nueva forma de arte que prescinde del artista, que convierte a cualquier persona en sujeto u objeto de la obra y que redefine la vigilancia casi policíaca de la época.

El preferido del jefe

Una nueva técnica de autoayuda asoma en el salvaje mundo laboral. La de conquistar a tu superior sin perder (por completo) la dignidad.

// Por Nicolás Artusi

“Eramos tan pobres…”: el consuelo del empleado sometido compara los años infantiles de privaciones y justifica una adultez entregada a los caprichos del capo. Si en el sketch mítico de Olmedo el subordinado Pérez era capaz de entregarle hasta las sábanas al Señor Gerente, en inútil mérito para el ascenso nunca concretado a la subgerencia y como promesa de responsabilidad filial ante su señora esposa, una nueva técnica de autoayuda laboral se presenta como “el arte de ganarse al jefe”. Se dirá que lo importante es encontrar el camino para ponerlo de tu parte y que es poco apto para hombres con dosis altas de dignidad, pero en la carrera por el puestito muchos oscilan entre la obsecuencia y la picardía, y hacen un credo de la frase “sí, señor, sí“.  Sigue leyendo

Tenedor libre de revistas

 

Como los tenedores libres, en Internet son populares los servicios llamados “all you can eat” (“todo lo que pueda comer”). En Spotify o Netflix, por una tarifa fija mensual se pueden escuchar canciones o mirar películas. Ahora llegó el turno de las revistas. La aplicación para tabletas Next Issue intenta la misión difícil: que la gente empiece a pagar por las revistas que lee. Por una suscripción de 10 dólares brinda acceso a 34 publicaciones mensuales líderes:Vanity Fair, GQ, Wired, Esquire o Vogue. Por 5 dólares más, se incluyen revistas semanales, como Time, The New Yorker o Entertainment Weekly. Los primeros 30 días son gratuitos. Con el lema “acceso ilimitado a sus revistas favoritas”, es un proyecto en conjunto de las grandes editoriales estadounidenses (Condé Nast, Hearst y Time Inc., entre otras) que intenta arancelar los contenidos de Internet.

El llamado salvador

El celular sirve para conseguir chicas, pero también para zafar de ellas. Una aplicación nos permite huir de las malas citas.

// Por Nicolás Artusi

Sobre la mesa, una botella vacía queda como testigo púdico de la conversación que vaga errante, sin rumbo ni propósito. La cena (la cita, ¡la noche!) está perdida. “¿Cuándo se va a callar? ¿A quién le importan las maldades de su jefe?”. Una luz de esperanza en el viernes desangelado se enciende al recordar que, de regreso anticipado al calor doméstico, el porno gratuito acaso sea el mayor regalo que la tecnología dio a la vida del soltero. Hasta ahora. Si todos podemos caer en el traspié de una mala cita, la solución para el desastre vibra junto a la entrepierna. Bajate ésta: la aplicación Bad Date Rescue simula una llamada urgente, con una voz imperante que, en la emergencia, te empuja a salir corriendo. Hay una lágrima sobre el teléfono: ahí donde el celular sea a la vez símbolo de liberación y de dependencia, la excusa para el flojo actualiza un dilema masculino: ¿cómo nos volvimos tan pusilánimes?  Sigue leyendo

La biblioteca del buen gourmet

En riguroso papel ilustración cosido a hilo, el moderno libro de cocina se propone como objeto de lujo, alejado de la misión práctica del recetario para apoyar junto a la hornalla: ofrece imágenes casi cinceladas, áureas, intocadas.

// Por Nicolás Artusi

Sin rastros de óxidos ni rayones, las mesadas relucen con la limpieza aséptica de un laboratorio. Las ollas tienen el cromado de un cero kilómetro, en cuanto brillos y aluminios sugieran una noción de lo sofisticado. El menaje, áureo: intocado. Y las comidas se exhiben casi cinceladas, lustrosas al punto de la gelatina, cubiertas por la sospecha del dopaje con jarabes. En riguroso papel ilustración cosido a hilo, el moderno libro de cocina se propone como objeto de lujo, alejado de la misión práctica del recetario para apoyar junto a la hornalla: ofrece una cocina para mirar, ya no para imitar con el voluntarismo de un principiante. Si Roland Barthes definió como “cocina ornamental” la hermosa fotografía en colores de cualquier plato preparado para la cámara, estas enciclopedias de lo gastronómico también ofrecen una cocina exclusivamente para la vista, “que es un sentido distinguido”.  Sigue leyendo

La guerra de los sexos en las redes sociales

Es fácil darse cuenta de que Google+ es para hombres y Pinterest para mujeres. ¿Pero qué pasa con Facebook y Twitter? Las mujeres son mayoría en ambas redes sociales y empiezan a ocupar lugares tradicionalmente masculinos, como los jueguitos: el 60% de los usuarios de los entretenimientos online de Zynga es femenino. Insólito: las mujeres mayores de 55 años juegan más que los hombres de entre 15 y 34. Todavía más vinculados al mundo del trabajo, los hombres son mayoritarios en LinkedIn, donde hay más de un 63 % de masculinos.