El hombre de otro lugar que va por el camino de los sueños

David Lynch

DAVID LYNCH.

Líneas de tiempo: corresponsal cultural

“A veces es difícil saber si es un genio o un idiota”: con el cinismo que caracterizó sus cuarenta y seis años de vida, el escritor norteamericano David Foster Wallace expresó el desconcierto que el cineasta David Lynch despierta en su propio país (para Pauline Kael, la crítica de cine más reverenciada de los Estados Unidos, “es un genio bobo”; para mí, un genio a secas). Esta noche, cuando se estrene la esperadísima tercera temporada de Twin Peaks, la serie que inició la era dorada de la TV, se cumplirá una promesa: “Nos vemos dentro de veinticinco años”, susurraba la malograda Laura Palmer al detective Dale Cooper, encargado de investigar el asesinato de ella. Y con el acontecimiento televisivo se intentará zanjar una discusión de época: ¿genio o idiota? El libro David Lynch, el hombre de otro lugar, recién publicado en español, elige la tercera posición: “Es una figura que no admite reducciones”. Sigue leyendo

Divino café

Young Pope, taza

LA TAZA DE “THE YOUNG POPE”.

Tomarse un lungo en ayunas para exaltar los espíritus. En la Santa Sede, el vino árabe no es pecado, es casi una experiencia religiosa.

Souvenir: recuerdos del Vaticano

“¿Roma? Roma es apenas un suburbio del Vaticano”. Piadosa pero ácida, la hermana Mary desmiente en un suspiro el abolengo de la ciudad eterna. Ella es la confesora de Pío XIII, el papa joven y colérico de la serie The Young Pope: un cura fanático que no se deja impresionar por los oropeles de la Santa Sede. Nomás llegar al Vaticano, el país más pequeño del mundo, uno se inclina a creer que es el mayor en densidad de guías turísticos: en apenas medio kilómetro cuadrado (¡toda su superficie!), una multitud vocea entradas a los museos y trafica dispensas para saltearse las filas. Mi fe catódica a The Young Pope, la serie de la que me hice feligrés, me devolvió el recuerdo de Eliasit, la guía venezolana que me prometió una caricia del Papa a cambio del sacrificio de levantarme al alba del día de la audiencia pública, un miércoles de hace un par de años. Sigue leyendo

“Era difícil ser tan popular”

Chris Cornell

CHRIS CORNELL.

El ex ícono del grunge rechaza la fama total y habla de su nueva vida como crooner de casino.

Desde el Archivo: noviembre de 2007

Ring-a-ding-ding: aun digitales, las máquinas tragamonedas componen el único soundtrack del Palms, el casino más lujoso de la auténtica Sin City. Frente a los fichines, las rubias portan vasotes de plástico, los cowboys escupen humo de cigarros que podrían encender con petrodólares y, rapiditas, se apuran unas cuantas conejitas, tapándose a medias las tetas: acá funciona el único Playboy Club del mundo. ¡Ring-a-ding-ding! El ambiente puede ser tan convulsivo como el capítulo del Pokemon más lisérgico y tan elegante o decadente como una juerga del Rat Pack en la vieja Las Vegas. En un salón de esta biblia de neón hará su número el cantante Chris Cornell y el periodista será recibido en camarines: después de un show de dos horas y media (¡puf!), la pregunta que se impondrá es “¿estás cansado?” y la respuesta será suficiente: “Pst, nah”.  Sigue leyendo

El pibe maravilla que gambetea la homofobia

Wonderkid

“WONDERKID”.

Líneas de tiempo: corresponsal cultural

Hay cinco mil futbolistas profesionales en Inglaterra. Ninguno es públicamente gay. El año pasado, la revista Vice publicó el dato que desafía todas las estadísticas (se calcula que el diez por ciento de la población mundial es homosexual) y, en la adaptación local, una comparación similar: de los miles de futbolistas profesionales en la Argentina ninguno es públicamente gay. Intrigado por los prejuicios atávicos de este deporte que tolera cualquier cosa menos la diferencia sexual, el cineasta inglés Rhys Chapman dedicó cuatro años de su vida a filmar Wonderkid, la película que se convirtió en un pequeño fenómeno de época al mostrar el derrotero futbolístico y personal de Bradley McGuire, un pibe maravilla que no quiere ocultar su sexualidad en un equipo de machotes: en menos de noventa minutos gambetea la homofobia.  Sigue leyendo

El empleo del tiempo en las callecitas de Roma

Líneas de tiempo: corresponsal cultural

Roma, Ugo Cornia

“ROMA”, LA NOVELA DE UGO CORNIA.

“Siempre he pensado que el mundo se divide entre trabajadores y no trabajadores”: de todas las divisiones posibles que existen entre los hombres, la más importante para él es la que distingue entre aquellos que cumplen un horario, tienen un jefe y cobran un sueldo… y los que no. A los treinta y tres años está entrando en la edad de la razón y está dejando atrás las changuitas en la provincia para mudarse a la capital y aventurarse ante su primera relación seria con el trabajo: sin nombre propio, el protagonista de Roma, la muy encantadora novela que acaba de publicarse acá, valora más el ocio que el negocio porque sigue prefiriendo perder el tiempo que emplearlo en un trabajo. Esta fábula vitalista, repleta de pensamientos lúcidos sobre la insensatez de la manía productivista, es una obrita maestra del escritor Ugo Cornia, a quien bautizaron como “el Woody Allen italiano” y propone una de las pocas cosas que esta época no perdona: no trabajar.  Sigue leyendo

Un futuro de hormigón

Una brisa fría por las calles de San Pablo descubre su costado más posmoderno y desangelado.

Avenida Paulista

EL PISO DE LA AVENIDA PAULISTA.

Souvenir: recuerdos de San Pablo

Un viento helado recorre los tres kilómetros de la avenida Paulista: gris y desangelada, tiene la monumentalidad vacía de un parque soviético. Si en la Argentina, cada vez que llega el frío, se dice que viene una ola polar, en San Pablo se dice que viene “una ola argentina”: una maldición austral que desafía a burletes y peluquines. La avenida Paulista, orgullo comercial de la ciudad que se jacta de sus helicópteros y helipuertos para millonarios, tiene la elegancia demodé de un golem al que no le consiguen ropa a medida. Los edificios acristalados, las torres de radio, las veredas amplísimas o las columnas rojas del Museo de Arte se interrumpen con esculturas informes que vuelven proféticas las palabras que Adolfo Bioy Casares escribió hace más de cincuenta años: “El mundo oficial brasilero está entregado de pies y manos a cuanto cubista, concreto o abstracto, le proponga sus mamarrachos”.  Sigue leyendo

Una nueva aventura del mito maldito de la literatura argentina

Osvaldo Lamborghini

OSVALDO LAMBORGHINI.

Líneas de tiempo: corresponsal cultural

“Bella, indiferente y distraída: no es necesario describirla”. Matahari legendaria de la literatura, Irene Adler es la única mujer, espléndida y misteriosa, de la que se enamora Sherlock Holmes. Pero también es una actriz, una espía y una femme fatal que esconde más de lo que dice. Y es la protagonista, claro, de Una nueva aventura de Irene Adler, el librito recién publicado que ya es un pequeño fenómeno editorial: un guión cinematográfico inédito de Osvaldo Lamborghini, el autor maldito que las hizo todas. Empezado en 1974, casi en las vísperas de la última dictadura argentina, fue completado treinta años después por el guionista Dodi Scheuer y en sus vertiginosas 120 páginas actualiza un fanatismo de esta época: la adoración póstuma a Lamborghini, el genio inimitable tantas veces imitado, el secreto más veces compartido de la literatura argentina o, según el maestro Luis Chitarroni, “el mejor narrador lírico que haya invadido la escena local en los últimos cincuenta años”.  Sigue leyendo

¡Libre soy! El dibujito animado por fin sale del clóset

Star vs fuerzas del mal

STAR VS. LAS FUERZAS DEL MAL.

Líneas de tiempo: corresponsal cultural

Tomados de las manos y con los ojos cerrados, se dan un beso en la boca. Son dos hombres. Son dibujitos animados. La pareja enamorada aparece en la serie infantil Star vs. las fuerzas del mal y aunque parezca evidente que la princesa Elsa de Frozen es una pequeña lesbiana que sale del clóset al grito de “¡libre soy!” o que el príncipe Eric de La sirenita está en realidad más interesado en los marineros que en las doncellas acuáticas, ésta es la primera vez que un dibujo de Disney consagra un feliz fenómeno de época: el amor público entre personajes del mismo sexo. Si hasta hace poco tiempo había que interpretar las pistas veladas de aquellos que insinuaban una sexualidad diversa (hubo muchos más: Terkina, la mona marimacho de Tarzán, el muy afeminado gobernador Ratcliffe de Pocahontas o Pleakley, el extraterrestre que se viste de mujer en Lilo & Stitch) ahora los dibujos incluyen en sus paletas los siete colores del arcoíris.  Sigue leyendo

No hay nostalgia peor que añorar lo que nunca jamás se vivió

The 1975

THE 1975.

Líneas de tiempo: corresponsal cultural

Ni la caída de Saigón ni la bancarrota de la ciudad de Nueva York ni la independencia de Cabo Verde ni la desaparición de Jimmy Hoffa ni la separación de Sui Generis dicen demasiado al músico que, sin embargo, está tan obsesionado con el año en que pasaron todas esas cosas que así bautizó a su banda de rock: The 1975. Aunque nació catorce años más tarde, en la áspera Manchester de 1989, el cantante Matt Healy comparte con otros de su edad una misma obsesión de época: la nostalgia por aquello que no vivió. La semana que viene, cuando el grupo The 1975 toque por primera vez en el festival Lollapalooza que se realiza en la Argentina, un túnel del tiempo conducirá a los músicos y al público hasta un limbo generacional: arriba y abajo del escenario se oirá el grito pelado de los millennials setentistas.  Sigue leyendo

Orgullo, prejuicio y zombies en la serie más oscura de la temporada

Taboo

TOM HARDY EN “TABOO”.

Líneas de tiempo: corresponsal cultural

El muerto que camina: aun sin ser un zombie, James Keziah Delaney parece recién salido de la tumba. Cuando toda la mugrienta y embarrada Londres de 1814 lo daba por perdido, él vuelve de un destierro en África para vengar la muerte de su padre y, en la faena, recuperar lo que es suyo por herencia. Tiene el cuerpo estampado con tatuajes tribales, el ojo izquierdo cruzado por una cicatriz profunda, la voz convertida en gorjeos guturales y la cara de rufián entrañable del actor inglés Tom Hardy (de quien se dijo que “parece un chiflado recién salido de una pelea pero que se mueve y actúa en cada momento como si llevara en la mano una taza de porcelana fina”). No conviene develar mucho más de Taboo, la miniserie más oscura y angustiosa de la temporada: recién estrenada en el canal Fox+, es una delirante pieza del género gore decimonónico o el improbable caso de una novela de Jane Austen adaptada para la televisión por George A. Romero.  Sigue leyendo