El ser y la nada

Seinfeld: resortes secretos de la sitcom más extraordinaria de todos los tiempos.

Líneas de tiempo: corresponsal cultural

Seinfeldia

Una serie sobre nada que cambió todo: éste es legado de Seinfeld, el programa de humor redondo. Una fría noche de noviembre de 1988, Jerry Seinfeld fue con Larry David a un mercadito coreano en la zona alta de Nueva York. Los dos salían de presentar sus monólogos en un club de comedia y Jerry necesitaba de Larry un consejo vital para la que podría ser la mayor oportunidad de su carrera: una serie propia de televisión. Si el mayor talento de los dos amigos era convertir los episodios más triviales de la vida cotidiana en gemas de comicidad filosófica, pronto empezaron a divagar sobre los productos expuestos en las góndolas: “¿Por qué la gelatina coreana tiene forma de gelatina y no, quizá, de espuma o de aerosol?”, se preguntó Jerry, y Larry respondió con la visión de una epifanía: “Ésa es la clase de discusión que no se ve en televisión”.  Sigue leyendo

La vecindad del Chapo

Películas financiadas por cárteles que buscan glorificar sus victorias.

Líneas de tiempo: corresponsal cultural

Narcopelículas

“En la vida sólo hay dos caminos: uno fácil… y uno difícil”. Con el sombrero calado casi hasta los ojos, el viejo recita su sabiduría ranchera, pero el joven tiene certezas de menos palabras: “¡Lo matas y punto!”. Es una escena clave de Errores de mi vida, la película mexicana que cuenta la historia de una esposa ambiciosa que empuja a su marido a enredarse con las mafias norteñas para consentirla en todos los placeres. Bajo el sol implacable de Sinaloa, los hombres viajan armados hasta la nuca en camionetas blindadas y se enfrentan a los agentes de la DEA en batallas cruentas donde siempre terminan victoriosos: salen limpios del polvo. Dirigida por el exmilitar Jorge Farías y protagonizada por Jimmy Dux, un Stallone chicano, Errores de mi vida abunda en tiros y bombas y es uno de los grandes títulos de las narcopelículas, una industria cultural clandestina que los cárteles explotan para promocionarse. Si la principal defensora pública del capo Chapo Guzmán es la actriz Kate del Castillo y su vocero internacional, el astro Sean Penn, el filón confirma un fenómeno de época: la glamourización del narco.  Sigue leyendo

El sonido de los sueños

Un tributo musical a #TwinPeaks que reinterpreta su soundtrack original.

Líneas de tiempo: corresponsal cultural

Twin Peaks Xiu Xiu

No me consta que los sueños tengan música pero si la tuvieran sonaría así: una melodía subterránea, a veces suave y otras desgarradora, tan amable como un paseíto onírico o tan escalofriante como la pesadilla más monstruosa. Así es la banda de sonido de Twin Peaks, el culebrón psicosexual de David Lynch que vuelve con una nueva temporada veinticinco años después de su despedida y, en el furor de la época por las remakes y las reversiones, el grupo yanqui de rock experimental Xiu Xiu regraba todas las canciones de la serie. A los 38 años, el cantante Jamie Stewart sigue tan impresionado con el soundtrack compuesto por Angelo Badalamenti como en sus noches de adolescente, cuando vio el programa por primera vez, y hace unas semanas publicó el disco Xiu Xiu Plays the Music of Twin Peaks, disponible en todas las plataformas de streaming: un fabuloso tributo musical a la serie, que combina sonidos prístinos con ruidos casi insoportables y que desvía al oyente hacia los parajes más remotos del camino de los sueños.  Sigue leyendo

El factor XXX

El reality show “The Sex Factor” deja al descubierto que el porno no es glamoroso.

Líneas de tiempo: corresponsal cultural

The Sex Factor

El bulto amorfo que se agita debajo de las sábanas no deja dudas: esos dos lo están haciendo. La imagen granulada de una cámara voyeur captura el movimiento inconfundible de la madrugada, cuando los hermanitos caen en el incesto mediático y liberan una tensión acumulada en habitaciones y confesionarios compartidos. Si en los realities clásicos la consumación del acto llega con el clímax televisivo (semanas después de una convivencia forzada y abúlica, donde los participantes primero se cuidan de la vigilancia de las cámaras y después se entregan al fisgoneo ajeno), en The Sex Factor el orden de los factores altera el producto: se empieza por el sexo y se acaba expulsado. El reality show porno producido por la empresa xHamster es un Gran hermano bastardo donde dieciséis personas comunes (ocho hombres y ocho mujeres) se encierran en una casa y compiten por un millón de dólares y el premio mayor de la época: ser una estrella.  Sigue leyendo

Los enredos de Wanda

China, Disney y el control de la geopolítica de los dibujos animados.

Líneas de tiempo: corresponsal cultural

Mickey Mouse, trampa

Mickey Mouse es historia. Con sus calzoncillos rojos, los guantes de mayordomo y la voz aflautada, el ratón pasó de moda: aun con toda su diplomacia milenaria, el altísimo ejecutivo chino Wang Jianlin dice que el frenesí por Mickey y el pato Donald ya fue, que Disney no produce nada nuevo desde hace años y que el furor por las secuelas demuestra que los yanquis sólo saben copiarse a sí mismos. Multimillonario y poderosísimo, Wang es el presidente de Wanda Group, el mayor conglomerado chino de entretenimientos, que ahora declara a los Estados Unidos la guerra por el soft power: sin tanques ni soldados, una guerra de montañas rusas y muñecos de felpa. En la ciudad de Nanchang, Wanda inauguró un elefantiásico parque de diversiones tres semanas antes de que Disneylandia abriera sus puertas en Shangai y allí se refleja un fenómeno de época: este siglo, las guerras mundiales serán por el control de la geopolítica de los dibujos animados.  Sigue leyendo

#NoEsNo

En los aires del norte y del sur, tres palabras contra la violencia machista.

Líneas de tiempo: corresponsal cultural

Alice Bag

Tres palabras expresan los gritos del silencio. Desde el escenario, una mujer con el pelo teñido de violeta canta con ritmo furioso: “Ella usa tacos y una pollera ajustada, ajustada/ ella te sonríe, parece que te coquetea/ ¡pero no, no, no es no!”. El público aúlla, se une en el coro de las tres palabras y entre olas de música y delirio Alice Bag se sacude con cabeceos epilépticos y repite el estribillo de su última canción. Nacida hace 57 años en Los Angeles, es la leyenda viva del punk chicano, un género bastardo con el que ella denuncia la doble opresión de ser mujer y ser latina en una tierra de cowboys. Y aunque es un ícono contracultural desde la década del 70 nunca grabó un disco. Hasta ahora. Hace unos días se publicó con su nombre propio como título y, en once temas de ritmo frenético, tiene una dramática resonancia de época: mientras Latinoamérica se une en contra de la violencia de género, tres palabras se convirtieron en un hashtag atronador, que es la manera en que hoy se expresan los reclamos más agudos, #NoEsNo.  Sigue leyendo

Paraísos de hoy

Un edén donde los bancos no son lo que parecen y las joyas se confunden entre el mar, el sol y los dólares.

Souvenir: recuerdos de las islas Caimán

Caimán, playa

La rutilante arquitectura del dinero nos convenció de que los bancos sólo pueden construirse de una forma (con grandes paños de vidrio, pisos de mármol y detalles en las mil versiones de lo cromado), pero acá los grandes bancos internacionales ocupan casitas de pocos pisos, con el techo a dos aguas y los tablones de madera pintados en distintos tonos pastel, amarillo-patito o rosa-flamenco. Hasta los cajeros usan sombrero panamá y ya desde que aterrizo en las Islas Caimán advierto que, aun en el centro de América, se maneja a la manera británica (por la izquierda), que el retrato regio de la Reina Isabel custodia todas las reparticiones públicas o las señales de tránsito, y que esas casitas de madera son el símbolo perfecto del dinero mal habido y bien escondido: modestas por fuera, fortalezas inexpugnables por dentro. A una hora de Miami, los empresarios advenedizos y los políticos corruptos esconden sus millones en alguno de estos trescientos bancos y si el castigo divino al pecado original fue la expulsión del Paraíso, los pecadores de hoy dotan de un nuevo sentido a la palabra porque el único paraíso que anhelan es éste, el paraíso fiscal.

Sigue leyendo

Dale leña

Una prodigiosa novela creada desde la obsesión y las manos sangrantes de un escritor.

Líneas de tiempo: corresponsal cultural

Mike Wilson

“Ayer derribé mi primer árbol”: para llegar hasta acá hicieron falta diecisiete páginas y toda una vida. En la existencia de este leñador, el árbol es el desafío iniciático que lo hace hombre. Fue soldado y boxeador y cuando creyó que su vida necesitaba un giro argumental (“fracasé en las islas y en el ring”), dejó su país buscando alejarse de todo y se mudó a los bosques de Yukón, al noroeste de Canadá, casi en la frontera con Alaska, donde fue admitido en un campamento de hombres grandes, toscos y barbudos que le dieron un hacha con filo de acero y mango de olmo liso. La idea original era estudiar su oficio, pero la aventura fue transformadora y lo duro de esa vida en los bosques es lo que cuenta Leñador, la extraordinaria novela de Mike Wilson que acaba de publicarse en la Argentina: un tronco de quinientas páginas sin capítulos ni remansos que compila absolutamente todo (¡todo!) lo que se puede decir o saber acerca del ser leñador porque, en su epifánica experiencia, el narrador madura a través del conocimiento: “Aprendí cosas”, dice.  Sigue leyendo

Titanias en el ring

Como una pantomima de las emociones, la lucha libre es más efectiva que el teatro.

Líneas de tiempo: corresponsal cultural

Glow

“Chicas, no hagan esto en sus casas”: la proverbial recomendación del relator cambia de género cuando la práctica del cortito, la toma manubrio o la doble Nelson queda en manos de ellas. Si es cierto que el catch es un deporte innoble, falseado y con el ganador arreglado, la lucha libre femenina goza todavía de menor reputación: pone a la mujer en ejercicio de “lo masculino” y eso, para algunos, resulta intolerable. Pero ese prejuicio tal vez cambie cuando Netflix estrene su nueva serie, una comedia dramática basada en GLOW, la sigla de Gorgeous Ladies of Wrestling, la liga de mujeres que en 1986 se subieron a un ring de Las Vegas para deslumbrar con sus patadas voladoras: en un tributo al kitsch, las polainas y la lycra, la productora Jenji Kohan, creadora de Orange is the New Black, lleva a la tele el show de las emociones sin repliegues porque la lucha libre, como el teatro griego, la comedia italiana o la corrida de toros, resume la naturaleza de los grandes espectáculos: es el melodrama de la vida.  Sigue leyendo

Sexo, mentiras y video

La obsesión de los casi famosos y una moraleja de las operaciones mediáticas.

Líneas de tiempo: corresponsal cultural

Yacht, sex tape

El comunicado tiene casi las mismas palabras que tantos otros: “Claire y yo, que somos compañeros artísticos y románticos desde el 2006, hicimos un sex tape. Era sólo para nosotros (…). Ahora es una vergüenza”. Hace unas semanas, el grupo YACHT, un dúo de música electrónica de Los Angeles integrado por Jona Bechtolt y su novia Claire Evans (una de esas bandas modernitas que se escucha en mis programas de radio), denunció públicamente que un hacker les robó un video hot que grabaron en la intimidad de su dormitorio. Enviaron cartas a los diarios, se mostraron compungidos en entrevistas, ofrecieron conferencias de prensa y en la abulia mediática de los sitios de chimentos, el tema originó una pequeña revolución pero, aun con las habilidades informáticas de un Mr. Robot, los fisgones de las rutinas amatorias ajenas no pudieron encontrar el video por ningún lado. Finalmente, Jona y Claire confesaron: el sex tape nunca existió, apenas fue una farsa para promocionar su último disco, que empieza con una canción titulada I Wanna Fuck You Til I’m Dead. Si la ambición de él es amarla hasta que caiga muerto, en la operación mediática se delata una tara enfermiza de la época: la obsesión por el sexo de los casi famosos.  Sigue leyendo