Con dosis parejas de melodrama y compromiso social, los Pet Shop Boys traen a la Argentina su disco más “político”, donde resumen la paranoia de una época fundamentalista.
Entrevista: Neil Tennant, de los Pet Shop Boys

// Por Nicolás Artusi
Una calentura primaveral o las penurias de un patasucia en el aeropuerto de Heathrow: la misma letra podrá ser melodrama o panfleto. “Me gusta mezclar lo blando con lo duro”, le confiesa al Sí! Neil Tennant, el Pet Shop Boy que habla. “Lo blando sería la relación entre dos personas y lo duro, la política: siempre encuentro paralelos entre lo íntimo y lo social”. Mientras Green Day necesita la sutileza de una granada para decir algo sobre los tiempos que corren, y algunos creen que “política” es sacarse fotos con un pobre, para los Pet Shop Boys es “político” titular un disco Fundamental en épocas de fundamentalismos (la edición especial viene con un disquito de remixes llamado, sí: Fundamentalism). “El significado original del término ‘política’ es ‘compromiso social‘”, aclara Neil desde su casa en el norte de Inglaterra, días antes de viajar a la Argentina. “Y nuestra vida sentimental también es una forma de compromiso público”. Sigue leyendo




Si un playlist del gay promedio sólo admitirá nombres de princesas (Madonna, Britney, Mariah) o el soundtrack del boliche, Ioshua se planta en la periferia geográfica y musical e inventa la Cumbiagei: canciones de villeritos que se matan… a besos. Con el inspirador lema “Pija, birra, faso”, Ioshua (26) es un cantautor de Haedo que conjuga “collage, futurismo alemán, ruidismo, movida tropical, minimalismo tecno, desenfreno homosexual y pistas de baile”. ¿Eh? “Cumbiagei empezó como un proyecto de DJ para chicos como yo“, le dice al Sí! : “Para bailar y pensar la cumbia desde otro lugar, más experimental, más avanzado desde el sampler”.
Según un informe de 

La ilusión de una América republicana y democrática se desvanece cuando la prensa te informa de cada paso de los miembros de la monarquía local (Paris, Mary Kate, Lindsay, Jessica) y directamente se pulveriza cuando te presenta a las que vienen en la línea de sucesión: las hermanitas Lamb y Lynx, princesas herederas del pop, cantantes del grupo 
Vivimos en una era en la que la cultura pop enloqueció por lo retro y la conmemoración: el reconocido crítico inglés de rock Simon Reynolds publica el libro