La interfaz entre el hombre y la máquina

Minority Report

Ford, viñeta¿Sueñan los robots con ovejas eléctricas? ¿Imaginan que estacionan un Fiesta Kinetic en una sola maniobra? La ciencia ficción nos estimuló el espíritu con las cruzas de hombres y máquinas. Y ahora los coches alumbran un híbrido entre humanos y fierros (no es casual que los más fanáticos llamen “nave espacial” a su vehículo). Los autos de Ford tienen el sistema HMI que, según sus ingenieros, “es el máximo exponente de la integración de hombre y máquina: incorpora un panel de instrumentos inteligentes, ergonómicos e integrados en el volante con tecnología bluetooth con control por voz”. Todo, en una unidad multifuncional elegante que permite la lectura desde la consola central.

Así, los mandos del volante le permitirán al conductor prevenido un acceso al sistema de audio, el teléfono celular, la computadora de a bordo, las alarmas, los mensajes, ¡el odómetro! Hombre y pantalla, los dos en uno. Llegá más lejos: las versiones Titanium tienen el nuevo sistema Ford Convers+, que presenta una pantalla de color de 15 centímetros ubicada entre un cuentakilómetros y un cuentavueltas de diseño especial, y ofrece la misma información y funciones que la pantalla estándar de la versión Ghia. Además, permite que el conductor tenga control visual de las funciones multimedia y audio. ¡Hola futuro!

Estilo de vida: ahorro de energía

MyEnergi

Ford, viñetaExisten las huellas digitales (¡qué sería de la serie CSI sin ellas!), huellas en la nieve y huellas de carbono: según Wikipedia, “la totalidad de gases de efecto invernadero emitidos por efecto directo o indirecto de un individuo, organización, evento o producto”. En pocas palabras: algo muy malo para el planeta. En los últimos cien años, los autos fueron grandes productores de la huella de carbono. En los próximos cien años, algunos vehículos van a luchar contra ella. Entre ellos, la iniciativa MyEnergi Lifestyle de Ford, que contribuye al ahorro de energía. Y que busca demostrar cómo una familia tipo puede llegar a gastar menos dinero y reducir el impacto ambiental combinando la última tecnología en casas inteligentes… y un vehículo eléctrico.

El siglo XXI estará marcado por el consumo conciente: el proyecto MyEnergi propone una mejora en el uso de la tecnología para que los dispositivos que más consumen en el hogar usen menos energía y concentren su recarga en los períodos de bajo costo. Un ejemplo: a la noche, cuando las tarifas son más bajas, una heladera inteligente puede realizar las tareas que requieran más energía, como preparar cubitos de hielo o descongelarse. Y mientras todos duerman, los vehículos eléctricos de Ford aprovecharán la madrugada para hacer la recarga mediante un enchufe. Estamos todos conectados.

El ADN de una marca

 

Fingerprint Ford

Ford, viñetaTodos para uno y uno para todos: si el diseño es como el ADN para las marcas, la imagen de sus locales debe ser similar en todo el mundo. Dentro de una estrategia global llamada Trustmark que persigue el objetivo “One Ford”, llegó a la Argentina el rediseño de los concesionarios oficiales. El pórtico monumental que recibe a los clientes. El cromado gris plata. El óvalo azul refulgente. ¡Llegá más lejos! “Esta renovación, que se inició junto con la llegada de la primera plataforma global lanzada a fines de 2010 (el nuevo Fiesta Kinetic Design) contempla el rediseño de todos los puntos de venta, basándose en los últimos estándares arquitectónicos, con el objetivo de ofrecerle al cliente una mejor experiencia de compra y servicio”, explican desde Detroit.

En la ciudad de Córdoba, el concesionario Maipú se reinauguró con nuevo diseño. Desde entonces, 66 puntos de venta fueron remodelados según el sistema Trustmark. La experiencia está a tono con el imperio de la imagen: el lay out de los locales debe responder a los cuatro conceptos filosóficos de Ford (tecnología, sustentabilidad, calidad y seguridad) y, en los próximos meses, sus 151 puntos de venta argentinos tendrán nueva  imagen. La puerta, el cromado, el óvalo. “En su corta historia, la identidad corporativa ha experimentado un drástico ascenso de rango: ha pasado del diseño de logotipos a la formulación de estrategias de identidad y comunicación que regulan la totalidad de recursos de la organización”, define el gurú Norberto Chaves: “La fórmula básica de los programas de última generación es estrategia más control global y especializado”.

La materia pendiente

El matrimonio de Sisifo

Ford, etiqueta“Los dioses habían condenado a Sísifo a empujar sin cesar una roca hasta la cima de una montaña, desde donde la piedra volvería a caer por su propio peso. Habían pensado con algún fundamento que no hay castigo más terrible que el trabajo inútil y sin esperanza”. Esto es lo que cuenta el mito de Sísifo, inmortalizado por Albert Camus y, para cualquiera que se enfrente al desafío de una pendiente, no es más que una parábola sobre lo difícil de subir. Y lo fácil de bajar. Ahora, los autos de Ford estrenan el Sistema de Arranque en Pendiente (HLA): se activa cuando el vehículo se encuentra detenido en una subida. El conductor puede soltar el pedal del freno para apretar el acelerador sin que el vehículo se mueva hacia atrás.

Más que un mito, pura tecnología: en el Fiesta Kinetic, el Kuga, el Mondeo, el S-Max y la nueva Ranger, el HLA ofrece un retraso de 2,5 segundos entre el momento en que el conductor mueve el pie del freno al acelerador: mientras tanto, el sistema mantiene la presión en el sistema de frenos, con lo que se evita que el conductor tenga que pasar por la molesta secuencia de acciones usando el freno de mano para mantener el vehículo frenado en una pendiente. Ahora sí, que ponga primera. Y compruebe que, a veces, lo más fácil es subir.

Auto + teléfono = sincronizando

Ford Sync

“Compartir”: si alguien decidiera hacer un balance idiomático de la temporada, definitivamente sería el verbo del año. Para aquellos que llevan su vida en el bolsillo (por el teléfono inteligente, se entiende), Ford y Microsoft desarrollaron una tecnología llamada SYNC, que permite manejar el smartphone o el MP3 sólo con un botón o con… la voz. “Leer tal mensaje de texto” o “llamar a Cosme Fulanito”: el feliz conductor de un Fiesta Kinetic Design le da instrucciones al celular, sin quitar las manos del volante ni la mirada del camino. El triángulo amoroso entre auto, hombre y teléfono se ha consumado.  Sigue leyendo

La magia del auto que abre sin llave

Houdini, llaves

Ni el sentido de la vida, ni los propósitos ocultos detrás de la creación del Universo, ni la edad de la Duquesa de Alba: la pregunta que desvela al hombre desde tiempos inmemoriales es “¿dónde puse las llaves?”. Siempre escondidas en el fondo del bolso, jugarán con nosotros, en una perversa cacería del gato y el ratón, cada vez que estemos apurados por subir al auto. Hasta ahora. Una nueva tecnología de Ford permite entrar al coche y ponerlo en marcha… sin usar la llave. ¡Toca botón! Se llama “sistema de acceso inteligente” y es una especie de mini control remoto que, al acercarse al vehículo, es detectado por un sensor y abre las puertas o destraba el baúl. Adentro. Para cerrarlo, hay que presionar un pequeño botón ubicado en las manijas de las puertas delanteras. Clac.  Sigue leyendo

El auto del siglo XXI: las ruedas sobre la tierra

“El dice que quiere permutar su viejo cacharro por uno de nuestros nuevos autos sin conductor”.

“El diseño de autos se está moviendo de manera frenética, mientras el auto se enfrenta a los mayores cambios sociales y tecnológicos desde su invención, hace más de un siglo”: lo dice el supercapo Dale Harrow, profesor del Royal College of Art de Londres, líder del equipo de Diseño de Vehículos. ¿Un frenesí por el movimiento? Hasta ahora, la gente mantenía con sus coches una relación basada en ideas míticas de velocidad, libertad y lujo. Pero mientras el mundo nos queda cada vez más pequeño, el nuevo siglo trae otros paradigmas. Entonces, ¿cómo serán los autos?  Sigue leyendo

Azul, como el mar azul

Fanáticos de los Pitufos o viajeros anhelantes del planeta Pandora: quienes saben de estas cosas dicen que el azul es “fresco, tranquilizante y se lo asocia con la mente”. Omm. Con la cabeza fría, los ingenieros de Ford investigaron la influencia de los colores en el interior de los autos para lograr una mayor conexión emocional con el conductor. Y descubrieron que el tono “azul hielo” (“blue ice”) ayuda a conducir en un estado de alerta. La explicación es más científica que esotérica: el cerebro humano no ve el color sino que reconoce la luz y, así, ciertas combinaciones de luz disparan encimas cerebrales que provocan respuestas emocionales como tranquilidad, estrés, felicidad o nerviosismo. Lo explica Mahendra Dassanayake, jefe de Diseño Técnico de Ford: “Si el nivel de luz azul es el correcto, se activa una enzima muy conocida llamada melatonina que mantiene al conductor en un estado de alerta y atención”.  Sigue leyendo

Escapá de los embotellamientos

Detenidos, congelados, embotellados: la pesadilla del futuro inmediato tomará la forma de una autopista eterna, donde se casarán parejas y nacerán niños mientras el tráfico esté detenido. Con su precisión feroz, la estadística dice que los conductores pierden un 30% de su tiempo en situaciones de tráfico cargado. Si Julio Cortázar imaginó un mañana varado en su novela Los autonautas de la cosmopista (donde “Parkinglandia” se codiciaba como el Paraíso), la tecnología puede ofrecer un consuelo. Se llama Asistente de Embotellamientos y es un sistema inteligente de conducción que los ingenieros de Ford están craneando: puro cruce de datos en tiempos de satélites omnipresentes, usa los radares y las cámaras de tránsito para mantener una distancia prudente con otros autos, controlar la dirección para seguir en el carril correcto y advertirle al conductor que cinco cuadras más adelante el tránsito está detenido. Recalculando.  Sigue leyendo

El auto que te escucha

La “generación pulgar” pronto podría descubrir que sus dedos se vuelven obsoletos: si la última novedad de los teléfonos inteligentes es la amable señorita que atiende las necesidades de su dueño, los autos también responden a la voz de su conductor: “Bajá el aire acondicionado” o “poné un tema de Frank Sinatra”. Ni milagro ni ciencia ficción: el invento se llama V2C y es, ni más ni menos, un sistema que permite controlar distintas funciones del vehículo sin usar las manos. Un micrófono incorporado en el sistema central del auto detecta las órdenes de voz (¡de vos!) y cambia la sintonía de la radio o controla la temperatura.  Sigue leyendo