Epifanía del domingo a la mañana

// Por Nicolás Artusi

La parábola proletaria, reescrita en clave de música pop: la fábula asalariada de Tony Manero tiene un final feliz con cada fiebre de sábado por la noche. Si el gran sueño americano se había vuelto una pesadilla para mediados de los ’70, la discoteca fue el refugio para el que sufría durante la semana la tiranía de un empleo mal pago o la incomprensión de la familia. Para Peter Shapiro, autor de La historia secreta del disco, una reparación histórica: aquella película seminal de 1977 fue “el artefacto disco más grande de todos los tiempos”, y su zona de inclusión (para nosotros, “el boliche”), escenario del último período de hedonismo desenfrenado, la combinación de logros políticos y sexo libre de consecuencias. Los 80 traerían el neoliberalismo, la cocaína y el sida, con su “sensación casi palpable de duelo y pánico”. Una vez superada la perversión de una puerta a veces infranqueable, más que espacio de consumo, una zona de producción cultural y social inédita: la pista es tan democrática como darwiniana, porque admite a cualquiera pero consagra ganador al que mejor baila o al que mejor besa. 

El ingenuo, o cínico, afán de autenticidad del rock hizo de la música disco un paria desclasado. Con la estructura repetitiva de un ritmo de 4×4, el valor del género pasa menos por sus atributos musicales que por sus posibilidades de redención: si “a comienzos de los 70 las palabras ‘ciudad de Nueva York’ se habían convertido en una abreviatura para todo lo que estaba mal en los Estados Unidos”, la discoteca iluminó ese pozo séptico de decadencia moral. Pero lo hizo durante unas horas y con el fulgor pasajero de los brillitos de una bola de espejos: ¿acaso existe una inmersión más brutal en la realidad que ese momento en que se termina la música del boliche y se encienden las luces? Epifanía de un domingo a la mañana: frente a nuestros ojos, todo lo horrible del mundo y una esperanza, apenas: que pase rápido hasta que llegue el sábado por la noche.

Publicado en Perfil

About these ads

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s